8.5.17

Yo abandoné la lactancia materna (I)



Hola amigas, hoy os traigo una entrada especial porque el tema lo es. Siempre me habéis leído defender la lactancia materna, arrojando una y otra vez datos a favor de ella, y ahora, con mi experiencia con la lactancia materna, me doy cuenta de muchas dificultades. He terminado entendiendo que no todas las mujeres tienen las herramientas necesarias para superarlas, así que hay que ponerlas sobre la mesa.

Voy a publicar una serie de entrevistas a mamás que decidieron por un motivo u otro no seguir amamantando a sus bebés. Espero que disfrutéis tanto como yo poniéndoos en la piel de estas supermadres.

Mis comentarios están en cursiva.

Ahí va:

Antes de empezar, cuéntame algo sobre ti para que te conozcamos mejor.


Soy Esther, tengo 37 años, soy licenciada en Derecho, desempleada de larguísima duración y fui madre con 35 años, me restaban apenas dos meses para los 36. Fue precisamente el desempleo lo que me hizo esperar para ser madre y justo por esa misma razón decidí serlo.

Estando en paro siempre pensaba en "a ver si encuentro algo y entonces buscamos", pero como nada salía y viendo la edad que se me echaba encima, decidí empezar a buscar, ya que no sabía cuánto podría tardar en encontrar. Para mi sorpresa, me quedé embarazada a la primera, ¡qué suerte!! Un embarazo muy bueno, con algún sustillo, y que acabó a las 38 semanas y 3 días de gestación. Fue inducido por falta de líquido amniótico y afortunadamente fue muy rápido y todo fue bien.

¿Antes de ser madre tenías alguna expectativa sobre la lactancia materna?


Antes de ser madre tenía muchas cosas muy claras respecto a la crianza de mi hijo. La teoría es una cosa, la práctica otra. Tenía muy claro que quería dar el pecho, es sin duda la mejor opción en todos los aspectos, y que, si no podía o me encontraba mal, la dejaba y daba el biberón. ¡Ay! qué fácil se ve todo cuando no tienes al niño en brazos.

¿Qué información tuviste sobre la lactancia materna durante el embarazo? ¿Fuiste a algún taller de lactancia?


Durante el embarazo me leí todo lo que pude sobre parto, lactancia, crianza... ¡de todo! Recibí información en las clases de preparación al parto acerca de la lactancia y me dio mucha confianza todo lo que la matrona nos explicaba a las que estábamos allí. Lo contó con mucha naturalidad, es una gran defensora de la lactancia, pero nos dijo que no había por qué dejar la salud a toda costa por dar el pecho, que el bebé necesita a una madre sana principalmente. Muy acorde con lo que yo pensaba por entonces y que, bueno, ¡no deja de ser verdad!

¿El día del parto te pusieron a tu bebé en el pecho inmediatamente después de dar a luz?


Cuando Mario nació, vino con 2,530 kg, poquito peso y poca fuerza para coger el pecho. Nada más nacer no me lo puse al pecho, lo hice al subir a la habitación, supongo que como fue todo tan... intenso, estaba un poco desbordada. Me preguntaron en paritorio si daría el pecho y dije que sí.

¿Qué información te dieron en el hospital acerca de la lactancia materna?


No me dijeron que lo hiciese en ese momento ni nada, tampoco sé si debían hacerlo, el caso es que lo hice ya en la habitación.

La evidencia científica indica que es favorable que el bebé tome el pecho en la primera hora de vida, y hay que favorecerlo. Precisamente, un estudio reciente, aunque es piloto, arroja que, si los bebés con bajo peso cogen el pecho durante la primera hora, es más probable que la subida de la leche empiece antes.   Parker LA, Sullivan S, Krueger C, Kelechi T, Mueller M. Effect of early breast milk expression on milk volume and timing of lactogenesis stage II among mothers of very low birth weight infants: a pilot study. J Perinatol. 2012


¿Te enseñaron alguna postura de agarre en el hospital?


Desde el primer momento fue difícil, el niño no tenía fuerza para succionar. Yo me estrujaba literalmente el pecho y me sacaba el calostro para ponérselo en los labios. Lloré mucho, mucho. Al niño le hacían la prueba de la glucosa cada hora o dos horas aproximadamente y la tenía muy baja, hasta que llegó al rozar el límite mínimo. Me advirtieron que de no tomar algo de pecho, se tendría que quedar ingresado por el azúcar. Esa noche el niño tomo algo o ¡eso creía yo! Además, el lloraba y lloraba también frustrado porque no podía extraer nada de mi pecho. Lo dije a la enfermera que vino e intentó ayudarme para ponerlo al pecho, pero el niño no era capaz.


¿Ofrecieron alguna "ayuda" al bebé durante los días que estuvisteis en el hospital?


Viendo que no había modo, trajeron un bibi para que tomase algo. Se lo tomó entero. El azúcar subió a límites normales. Lo recuerdo aún y se me llenan los ojos de lágrimas.

Hay que tener en cuenta que los bebés están preparados para compensar la falta de glucosa durante las primeras 24 horas de vida. Si bien hay que observar al bebé, es posible que la madre pueda sacarse calostro, de forma manual o con sacaleches, y ofrecerlo con jeringa o vasito; para así evitar la hipoglucemia.

Pero lo peor estaba por llegar. Yo seguía en mi afán por que cogiera el pecho. Allí en el hospital no pudo. Cuando el pediatra pasó a verlo para darle o no el alta y vio que le había tenido que meter el biberón, me echó una bronca...yo le dije llorando a mares que lo intentaba, pero el niño hasta ese momento sólo una vez pudo sacar algo, que el azúcar se le bajó y las mismas enfermeras trajeron el biberón por temor a algo peor.

El pediatra cogió al niño desnudito, con su pañal, me dijo que me quitase el camisón y me lo colocó de un modo muy brusco en el pecho y me dijo: "señora, está usted privando a su hijo de lo mejor para él, insista, no se lo quite hasta que lo coja", todo esto, empujando la cabeza del niño contra mi pecho, el niño llorando, yo llorando a mares...y me dice: "¡y no llore usted hombre!". Le dio el alta y antes de irme me dice una enfermera: "ten cuidado con el niño, asegúrate de que come porque se vienen abajo muy rápido con respecto a la glucosa, y te veo que te lo vas a tener que traer a ingresarlo, te lo digo porque llevo 20 años aquí, he visto muchas cosas y sé de lo que te hablo".

Además del maltrato a la madre, por mucho que se esté a favor de la lactancia materna, hay que tener tacto y respeto. En ese momento la madre está especialmente alerta, sensible y especialmente receptiva a palabras y gestos. La matrona estaba proyectando sus miedos con toda seguridad. En un ambiente tranquilo como es en casa, con la información adecuada, el bebé puede hacer tomas del pecho directamente o con jeringa o vasito de la propia leche materna.

Cuando llegasteis a casa, ¿cómo viviste esos primeros días de lactancia materna?


¡Vaya panorama tenía delante! Me sentí fatal, ya era la peor madre del mundo. Al llegar a casa seguí insistiendo, pero compramos leche de fórmula en la farmacia por si acaso. Ya tenía un miedo horrendo. Madre primeriza, primer día en casa, con un bebé muy deseado, pero totalmente descolocada. Mi deseo era seguir con el pecho. Me dolían horrores. El sacaleches casi no daba abasto. Mi leche se la metía en el biberón, a veces la tomaba, la mayoría de las veces la echaba. Aprendió perfectamente a cogerme el pecho, el agarre era perfecto según la matrona y yo lo notaba, porque me aliviaba cuando lo cogía y no me dolía apenas. Cuando lo cogía y me vaciaba, me sentía muy feliz, hasta que lo echaba. Esas ocasiones fueron muy pocas. El resto del tiempo el niño cogía el pecho para dormirse o calmarse del cólico.

Tendemos a pensar que la cantidad de leche que tiene que extraerse la madre es grande, pero la capacidad del estómago de un bebé en sus primeros días puede ser de una cucharada, ya que su estómago es del tamaño de un dedal. La leche materna se digiere en unos 20 minutos aproximadamente, por lo que las tomas sí son frecuentes.

Es frecuente que los bebés vomiten la leche del biberón porque con él no se pueden autorregular como con el pecho; pueden también vomitar con el pecho porque su sistema digestivo es inmaduro.

La lactancia materna, no es sólo nutritiva, sino también afectiva. Cuando el bebé se queda prendido del pecho para dormir o calmarse es igual de importante, por lo que no debemos preocuparnos si lo hace. Además, esto también aumenta la producción de leche materna por el contacto con el pecho de la mamá.

¿Tuviste dolor? ¿Grietas? ¿mastitis u otras complicaciones? ¿cómo recuerdas esos momentos?


Estuve dos meses compatibilizando pecho y bibi y muy mal. El pecho era un dolor, como si tuviera agujas por dentro pinchándome. El médico me dijo que estaba todo bien, que no había mastitis ni nada, ¡yo no podía ni rozarme! Estaba harta de llorar, pasándolo mal y frustrada porque el niño sólo se alimentaba bien con el bibi, a mí sólo me quería para dormir o calmarse.

Los médicos de cabecera y pediatras no tienen por qué ser especialistas en lactancia materna y sus complicaciones. Nuestro sistema de salud no exige titulaciones de este tipo. Por tanto, a veces pueden pasar desapercibidos casos de mastitis subagudas. Aunque no pretendo dar un diagnóstico, esos pinchazos como agujas suelen ser descritos por las madres cuando tienen mastitis subagudas.

Como he dicho anteriormente, dormir o calmarse son funciones IMPRESCINDIBLES para el desarrollo del bebé, que además propician un ambiente de tranquilidad para que se pueda dar la alimentación fisiológica.

¿Cuándo decidiste dejar la lactancia materna? ¿Cuáles son tus sentimientos ahora sobre esa decisión? ¿Te sentiste juzgada?


Al final tomé la decisión de retirárselo poco a poco. En todo ese tiempo pensé que, si hubiese sabido cómo me iba a ir, hubiese pedido la pastilla para cortar la subida de la leche. Me sentí muy mal, mucho, a día de hoy por suerte mi niño está sano, pero me reprocho muchas veces no haber insistido más. La gente también es muy malvada a veces y opinan de lo que no conocen o de lo que no deben. ¿Me sentí juzgada? Mucho, desde que el pediatra en el hospital me dijo aquello. Confieso que una vez que ya se lo retiré, mentí más de una vez ante la pregunta repetitiva de si le das el pecho o no, lo hacía por no tener que dar explicaciones y por vergüenza.

La culpa, cuando aparece a través de reproches, esconde dolor por no haber cumplido con una exigencia. Esto puede ser un factor que favorezca la aparición de maternity blues o depresión postparto.

 

¿Has tenido más hijos? ¿Y si quisieras tener más hijos tomarías la misma decisión?


No he tenido más hijos. Bueno, hace un par de semanas tuve un aborto diferido, otra experiencia maternal muy triste. Una ilusión que no pudo ser. Ahora mismo tengo mucho miedo a que pueda volver a pasar, así que cuando pase el verano decidiré si vuelvo a intentarlo.

Es raro que en la vida fértil de una mujer no ocurra una pérdida gestacional temprana. Hablo más de este tema en mi blog aquí.

Lo que sí tengo claro, pese a todo lo mal que me sentí, es que si vuelvo a tener otro hijo volvería a intentarlo, volvería a insistir, y pediría más ayuda probablemente. Y si me volviese a pasar lo mismo, no me tomaría de la misma manera el paso al bibi.

Está demostrado que los grupos de apoyo a la lactancia materna fortalecen la autoestima de las madres, además de darles información y fuerzas para manejar las situaciones difíciles que a veces surgen durante la lactancia materna.

Con lo claro que lo tenía antes de ser madre, que no pasaba nada, que mi madre también me dio biberón y estoy sana, que...bla bla bla. No. Una vez que lo tuve en brazos y que vi que no iba a poder ser, me lo tomé muy mal. Y no pasa nada, realmente no pasa nada. Pero para mí es una espinita clavada en el corazón.

Aventuro a decir que esta “herida” que deja el fracaso de la lactancia materna está relacionada con toda la cascada neuro-hormonal que pone en juego la lactancia materna. Es el momento en que estamos dispuestas a enamorarnos de nuestros bebés y es como si se arruinara “la cita” que teníamos prevista. Supone un cambio en nuestras expectativas y una acomodación a la nueva situación.

Cuando lees acerca de la defensa de la lactancia materna, ¿qué sientes?


¿Que cómo veo la defensa de la lactancia? Lógica, es lo mejor y lo más natural para nuestros hijos, no tengo duda alguna. Pero echo de menos un poco de apoyo a las que como yo, por la circunstancia que sea o simplemente por pleno convencimiento, han dado leche artificial a sus hijos. Creo que se nos juzga mucho y mal. Yo como madre, no me veo capacitada para juzgar a ninguna madre por cómo alimente o crie a sus hijos, porque no me cabe duda alguna de que todo lo hace por el bien de ellos. No puede ser de otra manera.

Como defensora de la lactancia materna, confieso que a veces lo hago con pasión; esto no justifica, como en el caso de esta madre, que no se haga con tacto e intentando entender las dificultades que supone la lactancia materna. Además, como he dicho anteriormente, parece que en España no se considera la lactancia materna un tema de salud pública, por lo que no se exige formación basada en la evidencia científica a los profesionales que tienen contacto con madres, bebés y familia.

¿Qué les dirías a las mamás que han pasado por lo mismo que tú?


Mi mensaje para las que pasen por algo parecido es que relativicen, que lo principal es que los hijos se alimenten, estén sanos y tengan a una madre sana para disfrutar de la maternidad.

Bueno Carolina, aquí acaba mi relato. No sé si necesitas algún dato más. Para mi contar mi experiencia tiene un poco de terapia, es algo que llevé mal y que de vez en cuando miro atrás y me da penita, pero miro a mi niño y se me quita todo.

Y sí, te entiendo perfectamente. Cuando yo no pude dar el pecho a mi hija porque ella no tuvo reflejo de succión después de su reanimación, me quedó una herida profunda que sí traté en terapia. Es una interrupción de un proceso neuronal que deja una huella psíquica en la madre como mínimo. Por eso, desde la psicología perinatal, debemos entender las dificultades y poder ayudar a las mamás a superarlas con información y espacios para la expresión de sus sentimientos.

Mis conclusiones finales

 

Creo que hay una predisposición a dar el pecho porque sabemos que es lo más natural. Sin embargo, la lactancia materna no es algo reflejo como el respirar, sino que debe ser aprendido. En nuestra sociedad actual cada madre y cada bebé está refugiado en su casa, ya no hay "tribus" de mujeres donde las madres, las embarazadas y las mujeres jóvenes compartían espacio y por supuesto veían cómo otras amamantaban a sus bebés.

Se ha visto que primates en cautividad también tienen dificultades para lactar a sus crías, por lo que no se puede dar el aprendizaje vicario (por observación e imitación).

Las madres que han abandonado la lactancia materna tienen que saber que en ese momento tomaron la decisión más favorable para su bebé con la información y criterios que tenían en ese momento. No merecen ser juzgadas. Aunque es legítimo tener una "espinita clavada" -como algunas afirman-, por encima de eso tienen que saber que son la madre de su bebé, y todas las madres somos suficientemente buenas para nuestro bebé, como dijo Winnicott.

Si optas por dar el biberón, debes saber que también hay una forma amorosa de darlo, siempre a demanda y en intimidad y complicidad con tu bebé, como describe Ibone Olza en este artículo: Dar el biberón como si fuera pecho.

Puedo afirmar que algunos factores que hacen que las mujeres abandonen la lactancia materna son:

  • Que en España la lactancia materna no es una cuestión de salud pública, por lo que los profesionales de la sanidad pública no están debidamente formados, porque no se les requiere. 
  • Que psicológicamente, la mujer después del parto necesita tranquilidad y está sometida a muchas presiones y que cualquier obstáculo supone una perturbación emocional si no hay apoyos.
  • Que no hay referencias donde aprender, aunque cada vez surgen más grupos de apoyo a la lactancia y deben ser promovidos.
  • Que existe una necesidad económica de que la mujer se incorpore al trabajo porque no hay facilidades para la conciliación debidamente remunerada. No podemos olvidar que los hijos son un BIEN COMÚN. 
  • La lactancia materna supone renunciar a tu tiempo básico: para comer, dormir o asearse durante las primeras semanas. Una mamá sola en casa o con una mala compañía tendrá más dificultades para una lactancia materna exitosa. 

Seguramente me deje muchas más causas. Espero que vayan surgiendo en las próximas entrevistas que publique, porque he recibido muchas respuestas y estoy MUY AGRADECIDA por la colaboración de las mamás.

Precisamente mi bebé tiene 7 semanas, lo alimento con lactancia materna exclusiva y escribir este post ha tenido ciertas dificultades que no podrían haberse salvado sin la ayuda de mi pareja y de buscar los tiempos concientemente. 

Si quieres más información sobre lactancia materna basada en la evidencia científica, puedes leer la Guía Práctica Clínica de la Lactancia Materna publicado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España y el Gobierno Vasco.

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7 comentarios:

  1. Gracias Carolina, me ha gustado mucho contar mi experiencia. Si puede ayudar a alguien, será estupendo. Tus comentarios y explicaciones de algunos detalles seguro que tranquilizarán a muchas mamás! Un abrazo.

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    1. Gracias a ti por participar, seguro que tu experiencia ayuda a muchas mamás. Besos.

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  2. Uff leer esto me recuerda a mi situacion jusgo he subido un vídeo explicando una situacion muy parecida en mi canal yo no tuve a penas ayuda y la primera semana lo tuve que dejar

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    1. Hola! gracias por tu comentario. Precisamente, con estos testimonios me gustaría que alguna mamá pudiera informarse y decidir con todos los datos, no desde la desesperación. Un abrazo!

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  3. Uufff lo estaba leyendo y las lágrima han inundado mis ojos, soy mamá de 4.
    2 adolescentes y mellizos y mi experiencia con la lactancia a los mellizos a sido caótica, tuve que abandonar la lactancia más pronto de lo que yo quería. Desafortunadamente tenía muy poca ayuda y casi nada de información y mi último embarazo y parto no tenían nada que ver con los dos anteriores sobre todo por los años que habían pasado.
    Yo también me sentí muy juzgada y muy señalada por todos, sobre todo por mis seres más queridos. Y hoy devolvería el tiempo si pudiera para intentar durante más tiempo que mis bebés​ tomaran más el pecho y haría hasta lo imposible por que hubiese sido lactancia exclusiva.
    No intento juzgar a nadie sobre todo porque sé que la única responsabilidad es mía y de nadie más. Pero no entiendo como en los hospitales sin haber necesidad ninguna te ofrecen biberones de lactancia artificial, y en ocasiones como fue mi caso les dan las enfermeras el biberón sin tan siquiera preguntarle a la madre si está de acuerdo en que se lo den. 😢😢
    Pero me imagino que ya será un tema aparte.
    Me encanta saber que existe gente que pueda ayudar de alguna manera a esas mamis que lo necesitan, me gustaría haber tenido la oportunidad de poder leer algo como esto cuando nacieron mis bebés.
    Gracias por está publicación
    Un saludo

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    1. Hola Ivone, gracias por comentar.

      Es lamentable que en algunos hospitales les den biberón a los bebés sin preguntar a sus madres. No es ético ni respetuoso. Mi hipótesis es que se trata a la mujer como a una niña, que no tiene juicio para decidir sobre su bebé, es machismo. Despojar a las mujeres de su capacidad de decisión.

      Afortunadamente cada vez más mujeres nos informamos y empezamos a tomar decisiones, a pesar de estas actitudes antiguas.

      Gracias por leerme. Un saludo!

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  4. Corazón lleno de alegría cortando esto a este foro. Estaba tan destrozado que mi empresa me despidió simplemente porque no me obligó a sus términos, por lo que hackeado en mi sistema y teléfono y hace que sea tan difícil de conseguir cualquier otro trabajo, hice todo lo que pude, pero las cosas empeoraron cada vez más por el Día que no podía pagar mis 3 niños honorarios y pagar mis facturas. Yo debo a tantas personas tratando de pedir prestado dinero para sobrevivir porque mi antigua empresa no podía permitirme conseguir otro trabajo y que hicieron todo lo posible para destruir mi vida sólo por declinar estar entre sus malas acciones. No he renunciado seguí buscando trabajo en línea cuando me encontré con el testimonio de una señora llamada Judith sobre cómo ella consiguió la tarjeta de cajero automático en blanco. Debido a mi estado actual, tuve que ponerse en contacto con Hacker llamado Bernard Lucas. Correo electrónico: bernardlucasworld88@hotmail.com y él me dijo que los procedimientos y junto con los términos que he accedido a cumplir y me dijeron que la tarjeta en blanco será entregar a mí sin más demora y me aferro a sus palabras ya mi Mayor sorpresa, recibí una tarjeta de cajero automático por valor de $ 5000 Retiro diario durante 12 meses. I inmediatamente lo confirmó, es 100% real y el trabajo. Todo Gracias a Bernard Lucas, si usted está enfrentando cualquier problema financiero, póngase en contacto con él lo antes posible. Correo electrónico: bernardlucasworld88@hotmail.com

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