16.5.17

Yo abandoné la lactancia materna (3ª parte)

Antes de empezar, cuéntame algo sobre ti para que te conozcamos mejor.


Soy Tamara y escribo el blog Principesa de Preslav. Tengo 36 años y una hija de dos años y 4 meses. Me dedico al diseño y desarrollo web.

Me gusta leer, los videojuegos, las series, las películas y la música. Soy del País Vasco, de madre rusa.

¿Antes de ser madre tenías alguna expectativa sobre la lactancia materna?

Sabía que quería darle pecho a mi bebé, no me puse ni límites ni pensaba en el biberón como una opción.

Con más o menos intensidad, todas las mujeres con las que hablo tenían o tienen el deseo de dar el pecho a sus bebés. La que me ha dicho que va a dar el biberón directamente es porque ha tenido una mala experiencia con la lactancia previamente. Esto hay que tenerlo en cuenta, porque son expectativas que se arruinan y dejan en más o menos medida una huella emocional. Así como la lactancia materna exitosa es factor protector de la depresión postparto, el fracaso de la lactancia también puede ser motivo de sentimientos de tristeza o culpa durante la crianza.

¿Qué información tuviste sobre la lactancia materna durante el embarazo? ¿Fuieste a algún taller de lactancia?


No me informé más allá de los cursos de preparación al parto que di en la Seguridad Social con una matrona y en un centro de fisioterapia especializado en ginecologia, con una fisioterapeuta especializada.

Quería dar pecho a mi bebé, pero no era una prioridad absoluta. Sin embargo, si sentía una predisposición absoluta por parte del centro privado dónde iba a clases de pre parto. En la SS nos informaron de todas las opciones aunque insistían en que la LM era la mejor opción (lógicamente), pero los consejos ante situaciones como volver al trabajo, etc. no sabían aconsejar qué hacer.

Yo era autónoma por aquella época, autónoma de trabajar 15 horas al día y cuando naciera mi bebé, tendría que volver al trabajo a las pocas semanas. Nada de 16 semanas de baja.

Por lo tanto, quería dar LM, pero no estaba obsesionada con ello.

Una de los grandes miedos y dificultades a los que se enfrentan las mamás en este país son las nulas políticas de conciliación real que existen, esto pasa por remunerar dignamente el tiempo que están las madres lactando y criando al menos hasta los 6 meses, que es lo que aconseja la OMS. No podemos olvidar que la crianza y la educación son una inversión para tener adultos sanos, no es un despilfarro como algunos quieren hacernos creer.

Aún así, os recomiendo leer el libro de Carmen Vega: Lactancia Materna: casos reales de superación, que ya he mencionado anteriormente, donde se cuentan casos de superación de este tipo; esas madres cuentan qué han hecho y cómo lo han hecho para poder tener lactancias exitosas a pesar de tener que incorporarse a largas jornadas de trabajo. (¡No cobro comisión, eh! Pero es que me encantó leerlo...)


¿El día del parto te pusieron a tu bebé en el pecho inmediatamente después de dar a luz?


El día del parto fue complicado porque era Navidad y hubo dos urgencias anteriores a que pudieran venir a ayudarme a mí. Nació con forceps y sí, me la colocaron inmediatamente al sobre mí, pero se hizo caca justo después y tuvieron que limpiarla. Justo después su saturación no era buena, por lo que se la llevaron con su padre a hacerle unas pruebas. Después estuvo sobre mí todo el tiempo.


¿Qué información te dieron en el hospital acerca de la lactancia materna?


No me dieron ninguna información. Ni me ayudaron a que se enganchara, ni tuvieron tiempo de dedicarnos unos minutos. La niña no cogía pecho y allí solo venían el tiempo justo para decirme que tenía que darle de comer a demanda. Nada más.

Cuando había pasado 1 día, le dieron suplemento de LA porque no había comido nada. Ni siquiera me ayudaron con eso. Era Navidad, había recortes y no estábamos en la planta de maternidad, sino en otra.

Mientras la situación no cambie y la lactancia materna no se considere una cuestión de salud pública, las madres llegarán al paritorio sin tener ayuda del personal sanitario. En España no se incluye en los planes de estudio de forma seria. Ahora el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha publicado la primera Guiá Práctica Clínica de Lactancia Materna que recoge toda la información basada en la evidencia científica disponible para fomentar una lactancia materna exitosa.

Mientras tanto, yo aconsejo acudir a grupos de apoyo a la lactancia, informarse en páginas web actualizadas como Alba Lactancia Materna y también buscar grupos en internet donde se puedan compartir información.


¿Te enseñaron alguna postura de agarre en el hospital?


Una enfermera muy voluntariosa sí nos ayudó con la postura y conseguimos que mamara por fin, pero la niña lloraba en exceso, se ponía toda roja y del berrinche, apenas tomaba nada.
¿Ofrecieron alguna "ayuda" al bebé durante los días que estuvísteis en el hospital?

Sí, dos jeringas de LA mal dadas que la niña vomitó.

A veces se olvidan los profesionales que es posible extraer el calostro o la leche materna manualmente o con sacaleches y se puede ofrecer al bebé -en jeringa o vasito-, también teniendo en cuenta la capacidad del estómago del bebé y que la leche materna se digiere rápidamente, por lo que hay que ofrecer muchas veces.
La leche materna está preparada para que el bebé la digiera mejor que la artificial, pero aún así hay que tener en cuenta que el sistema digestivo del bebé está inmaduro y por eso es frecuente que la vomite.
Esta es la cantidad de leche que permite el estómago del bebé en los primeros días:


Cuando llegásteis a casa, ¿cómo viviste esos primeros día de lactancia manterna?


Fue un absoluto infierno: hacíamos piel con piel, me subió la leche, pero la niña seguía sin coger bien el pecho porque estaba histérica (yo creo que era hambre). Por lo tanto recurrimos a una asesora de lactancia de la Liga de la Leche que nos atendió en el centro dónde había dado las clases de preparación al parto.

Nos cobró 60€ y no consiguió absolutamente nada porque vio que la niña estaba excesivamente histérica. Después de eso pedimos hora con la osteopata del centro, le dio dos sesiones de masajes craneales y la niña se tranquilizó por fin.

Cuando nace el bebé, las placas craneales son blandas y tienen movilidad, es necesario para que pueda pasar por el canal del parto. El nervio trigémino está implicado en la deglución  y si está afectado por algunos signos como un caput o encefalohematoma (por el uso de instrumentos o por un tiempo excesivo en el canal del parto) puede causar molestias o dolor en el bebé al succionar.

¿Tuviste dolor? ¿Grietas? ¿mastitis u otras complicaciones? ¿cómo recuerdas esos momentos?

Tuve mastitis. Me compré un sacaleches mientras compaginábamos LM con LA y me sacaba leche para poder dársela. Tuve fiebre alta y tuve que ir a urgencias. Esos días siguieron siendo un auténtico infierno. Hacía 10 días que había nacido la niña y entre los puntos y el problema de darle de comer, yo no había podido descansar ni un solo día.

¿Tenías cerca algún taller de apoyo a la lactancia? ¿acudiste? ¿Percibes alguna dificultad o desventajas en estos grupos?

 

A parte de la asesora de lactancia de la Liga de la Leche, fui a ver a la matrona del centro de salud. Me llamó para invitarme a ir fuera de su horario para ayudarme. Descubrimos que el pezón se ablandaba dentro de la boca del bebé y no podía mamar. Hicimos la prueba con pezoneras y conseguimos estar un par de días dándole pecho, aunque con muchas dificultades.

¿Cuándo decidiste dejar la lactancia materna? 

 

Dejé de darle pecho cuando mi cabeza estaba a punto de estallar por todo el agobio de no conseguir darle correctamente de mamar y agobiada por ver que seguía perdiendo peso. A toro pasado, viendo lo que vivimos y al descubrir que con la LA la niña comía como un torito y se quedaba satisfecha, es la mejor decisión que pudimos tomar.
¿Cuáles son tus sentimientos ahora sobre esa decisión? ¿Te sentiste juzgada?

Debido a no haber conseguido instaurar la LM me sentí fracasada por los cientos de miles de comentarios que pululaba por todas partes al respecto de la LM. Cuando logré recuperarme mentalmente (al de dos o tres meses de haber nacido mi hija) me empezó a dar exactamente igual lo que me dijera la gente o lo que leyera en RRSS y blogs.

¿Has tenido más hijos? ¿Has tomado la misma decisión? ¿Y si quisieras tener más hijos tomarías la misma decisión?

 

No he tenido más hijos, pienso en tener el segundo y si las dificultades aparecen como con mi primera hija, no tardaré diez días en tomar la decisión de no darle LM.
Cuando lees acerca de la defensa de la lactancia materna, ¿qué sientes?

Sinceramente, tengo fama de ser una loca en contra de la LM, según me han dicho alguna vez otras blogueras por RRSS. Gente que ni me conoce ni sabe por lo que pasé. No soy contraria a la LM, me da envidia las mujeres que han conseguido darles pecho a sus bebés felizmente.

Sin embargo, si soy reacia a toda la campaña por LM a toda costa que no tiene en cuenta que haya mujeres que, como yo, haya tenido dificultades para poder llevarla a cabo. Creo que tanto por un lado (LM como LA) hay gente muy radicalizada (aunque no me gusta esa palabra) que se cree que las cosas solo pueden darse de una forma y esto de la maternidad es como todo: un mundo. No hay dos partos iguales, ni dos bebés iguales.

No voy a negar que tengo resquemor por lo que viví yo, pero queda en eso, en resquemor. No defiendo a ultranza ni la LM ni la LA. Defiendo la libertad de las madres y padres a decidir qué hacer siempre y cuando estén bien asesorados e informados.

Sería deseable que cuando una madre siente que la lactancia materna le desborda y toma la decición de dejarla, no debe en ningún caso ser juzgada por ello. Lo que sí creo es que hoy día no hay una libertad real de elección sobre la lactancia materna, ya que los pediatras, ante el mas mínimo obstáculo, recomiendan lactancia artificial. El escenario merece seguir informando y defendiendo la lactancia materna. Hay que tener en cuenta que los fabricantes de leche artificial invierten 150 veces más que los países en promover la lactancia materna, luego estamos en desventaja en cuestión de promoción.

¿Qué les dirías a las mamás que han pasado por lo mismo que tú?

 

Que tengan paciencia y que no se vuelvan locas luchando. Si no consiguen la ayuda necesaria para conseguir su objetivo y empiezan a sufrir, tenemos alternativas a la LM. No por eso nuestros bebés van a ser menos sanos, ni van a estar menos cuidados. Es así de sencillo.

Hay vida después de la LM fallida y es maravillosa.

Si bien es cierto que podemos ver que nuestro hijo crece sano con lactancia artificial, diversos estudios ponen en evidencia que la LA aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante porque modifica el patrón del sueño, no permite la maduración intestinal ni tiene las mismas propiedades inmunizadoras ni protege de alergias... En realidad no es que la leche artificial sea peor, sino que no alcanza a tener todas las cualidades y propiedades de la leche materna. Sin olvidar que dar el pecho favorece el vínculo a través del contacto piel con piel y visual. Estos estudios se hacen comparando miles de bebés, no de forma individualizada, por eso a veces no llegamos a ver el perjuicio de la lactancia artificial.
Recordemos que sólo un 5% de las mujeres no pueden dar el pecho por causas fisiológicas, el resto de fracasos se encuentran dentro del marco de una mala información por parte de los profesionales, una mala práctica por falta de modelos y unas expectativas equivocadas, ya que pocas veces se habla de las dificultades de la lactancia materna.

Hay que seguir trabajando para que ninguna madre se sienta frustrada, cansada o irritada con la lactancia materna.

Espero que te ayuden mis respuestas.


Un beso Carolina :D

Mis conclusiones.


Después de leer tres testimonios, además de todas las madres que he podido escuchar, no puedo dejar de decir que al fin y al cabo los seres humanos somos resilientes, de forma natural, en el contexto adecuado con suficiente amor y solidaridad, nos sobreponemos. Es por eso que a las madres que tienen "resquemor", o una "espinita clavada" les diría que tomaron la decisión correcta en ese momento con las herramientas e información que tenían.

Me llega que estas madres creen que se han equivocado, o que no hicieron lo suficiente... caen en la culpa porque les duele no haber cumplido una exigencia, propia o ajena. Todas las madres hacemos lo que podemos, nos equivocamos. Es justo que nos perdonemos o nos miremos con la compasión (actitud amorosa de acompañar) que lo haríamos con otros.

Gracias, mamás, por compartir esta experiencia tan íntima.

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