23.5.17

Entrevista a Judith: yo abandoné la lactancia materna



Bueno, pues ya está aquí la cuarta entrevista. Me estoy planteando recopilarlas todas en un ebook porque son varias y son testimonios muy valiosos.


Intento elaborar estas entrevistas en las siestas de mi hijo, así que os podéis imaginar el ritmo que llevo... 😅

Os dejo ya con la entrevista a Judith. Mis comentarios están en cursiva.

Antes de empezar, cuéntame algo sobre ti para que te conozcamos mejor.

Soy Judith Durano, periodista y asesora de comunicación de profesión y, desde hace unos meses, también autora del blog "My Second Job Mamá" y bloguera por afición.
Me inicié tarde en esto de la maternidad, ya en los 37, y soy mamá de dos niños, Àlex de 4 y Carla de 6 años. Mi blog nace de la necesidad de contar la experiencia de ser madre en la recta de los 40 y muy especialmente en el caso de aquellas madres que, con la llegada de la maternidad, deben redefinir sus prioridades y quizás reinventarse laboralmente.

¿Antes de ser madre tenías alguna expectativa sobre la lactancia materna?

Debo admitir que no fue hasta saber que estaba embarazada que empecé a informarme sobre la lactancia materna. En ese momento si que empecé a buscar bibliografía y a leer muchísimo sobre el tema.

¿Qué información tuviste sobre la lactancia materna durante el embarazo? ¿Fuiste a algún taller de lactancia?

En mi familia hay antecedentes por parte de madre y abuela paterna de cáncer de mama. Era una de mis principales preocupaciones cuando me quedé embarazada y cuando tenía que decidir si quería o no optar por la lactancia materna. Consulté con varios ginecólogos y todos me aconsejaron dar el pecho. Aproveché el embarazo para leer mucho sobre el tema, especialmente a partir del quinto mes que tuve que guardar reposo.
En lo que respecta a talleres, fui a una o dos clases de preparto y allí me hablaron, sin profundizar demasiado sobre el tema, de la lactancia materna. Fueron cuatro pinceladas ya que tuve que interrumpir las clases al tener que guardar reposo por prescripción médica.

¿El día del parto te pusieron a tu bebé en el pecho inmediatamente después de dar a luz?

Si, y aún recuerdo con mucha ternura ese momento tan especial. Con mi primera hija Carla, que justo hace dos días acaba de cumplir 6 años, a los minutos de nacer, aún y ser por cesárea. se la dieron a mi marido que la sostuvo en brazos. Acto seguido, me la colocaron en el pecho y estuvimos un largo rato esperando en quirófano para subir a planta. Incluso nos trasladaron a la habitación con la niña aún acomodada en mi pecho. Fue una experiencia inolvidable.
Con mi segundo hijo, Àlex, no fué igual. Nació también por cesárea pero con doble vuelta de cordón y tras nacer, se lo llevaron a la incubadora donde permaneció durante unas dos horas, que se me hicieron interminables.

¿Qué información te dieron en el hospital acerca de la lactancia materna?

En el hospital, y estando ya en la habitación, la comadrona me ayudó a buscar la mejor posición para facilitar el agarre al pecho de la niña. Insistió en que mantuviera la niña conmigo el máximo tiempo posible y que fuera ofreciéndole el pecho. En mi caso, lo peor fue que, tras la cesárea, la leche no me subía. Recuerdo que me prohibieron tácitamente que le diera un chupete y eso que Carla, tardó casi tres días en comer y no paraba de llorar.

Existe la creencia generalizada que la leche tarda más en subir si el nacimiento es por cesárea. Hay que tener en cuenta que la subida de la leche se produce por el desprendimiento de la placenta, por lo tanto, tanto en partos por cesáreas como vaginales, el desprendimiento se produce desencadenando las hormonas necesarias para la lactancia. Sí es cierto, que el contacto piel con piel justo después del nacimiento, favorece la subida de la leche, por eso, es posible que al tener protocolos de separación en las cesáreas en la mayoría de los hospitales, se perciba que la subida de la leche tarda algo más. 

¿Te enseñaron alguna postura de agarre en el hospital?

Si, me enseñaron varias. En mi caso, también fue muy útil llevar conmigo el cojín de lactancia.

¿Ofrecieron alguna "ayuda" al bebé durante los días que estuvisteis en el hospital?

Si, mi hija nació con cesárea y con 4kg100. Hasta el tercer día no me subió la leche y mi hija lloraba desconsoladamente. Le ofrecieron “ayuda” y de hecho se la seguí dando todo el tiempo que le di el pecho y que no recuerdo exactamente si fue un mes o no llegué a ello.

La ayuda de leche de fórmula hay que intentar evitarla. Hay datos suficientes para afirmar que los índices glucémicos del bebé se mantienen estables durante las primeras seis horas de vida. Además, durante las primeras 24 horas son capaces de autorregularse. La leche artificial no deja de ser leche de vaca, y esas primeras ayudas parece que están influyendo en las alergias a la leche de vaca, ya que la cantidad que se ofrece es suficiente para que el cuerpo reaccione pero no la cantidad necesaria para que se "acostumbre". Es lo que se conoce como "biberón pirata".

Cuando llegásteis a casa, ¿cómo viviste esos primeros día de lactancia materna?

Fue algo abrumador y lo recuerdo con cierta angustia. Tras la cesárea, mi cuerpo aún se resentía y según que posiciones eran complicadas. Recuerdo que todo el mundo me daba consejos, la niña no dejaba de llorar y yo ya no sabía si lo que hacía era o no lo correcto.
No sabes si tu hija come y si lo que come es lo necesario y la gran mayoría de los que tienes a tu alrededor te animan a dejar el pecho diciendo que la niña se queda con hambre.

Esta situación donde todo el mundo opina angustia a las madres, pues la mayoría de la información está basada en creencias antiguas y mitos. Contactar con una asesora de lactancia para que te ayude en casa a buscar la posición correcta y que te de información basada en la evidencia científica es lo mejor que puede hacer una mamá para salvar su lactancia materna. Es cierto que es ahora cuando se está percibiendo esta figura como verdaderamente importante, pero no aquí en España, que estamos atrasados, como siempre. 

También ayuda el tener el contacto de una mamá ya experimentada, saber que puedes llamar a alguien en los momentos más duros tranquiliza.

¿Tuviste dolor? ¿Grietas? ¿mastitis u otras complicaciones? ¿cómo recuerdas esos momentos?

Hubo momentos puntuales de dolor, pero no tuve ninguna otra complicación añadida. Sí recuerdo el momento en que se retiró la leche. Fue uno de mis momentos más dolorosos en los dos postpartos. Con la niña y aunque intenté dejarlo progresivamente, extrayéndome leche con un sacaleches y demás para evitar los dolores, no lo logré. Con el niño, en el hospital se olvidaron de darme la pastilla y al día siguiente al nacimiento de mi hijo, y también con cesárea, me había subido la leche. Aún recuerdo esas dos semanas después del parto con los pechos vendados y sin poder beber líquidos, ni siquiera agua, y con unos pinchazos que apenas podía acercarme a mi hijo en el regazo. Tengo muy mal recuerdo de esa experiencia.

No nos cuenta Judith qué le llevó a vendarse los pechos, aunque todavía hay médicos que aconsejan esta práctica, no hay ninguna prueba de que sea eficaz. De hecho, puede producir mastitis al impedir el drenaje correcto del pecho. La forma más eficaz de dejar que el pecho deje de producir leche es extraerla manualmente pero sin llegar a un vaciado completo e ir espaciando las tomas. Es muy doloroso leer las prácticas a las que se han sometido algunas mujeres por no tener una información correcta.

¿Tenías cerca algún taller de apoyo a la lactancia? ¿acudiste?

No, en ese momento no tuve constancia que existiera uno cerca. Además coincidió que, al poco de nacer mi hija, nos mudamos de casa y localidad, lo que aún complicó más poder localizar uno relativamente cerca.

La mamá debería obtener un listado de los grupos de apoyo a la lactancia más cercanos al salir del hospital según su lugar de residencia. No debe dejarse a una madre "abandonada" a su suerte en el camino de la lactancia materna, que en nuestro contexto social, es bastante más difícil de lo que nos cuentan.

¿Percibes alguna dificultad o desventajas en estos grupos?

La verdad es que me resulta difícil contestar esta pregunta cuando no los conozco. Sin embargo, entiendo que deben ser de gran ayuda para aquellas madres que, como fue mi caso, quieren apostar por la lactancia materna y no saben cómo hacerlo. También como grupo de apoyo para resolver dudas y compartir experiencias con otras mamás en situaciones parecidas, seguramente son de gran ayuda.

Los grupos de apoyo a la lactancia son muy útiles. Mi experiencia últimamente es que incluso las llamadas telefónicas lo son. A veces a las madres les surgen dudas en cualquier momento. El estado emocional en el puerperio es delicado y lo que parece fácil se les hace un mundo. Yo misma los primeros días decía "que no tenía leche" a pesar de que se salía del pecho... Ahora lo recuerdo con sorpresa y ternura. Mi marido y mi doula estaban ahí para apoyarme. También los grupos de apoyo online son una buena alternativa. ¿Y si hubiera un teléfono nacional de apoyo a la lactancia materna? ¿Os imagináis? Sería otra España...

¿Cuándo decidiste dejar la lactancia materna?

No sé si llegué al primer mes. Mi hija no dejaba de llorar, tenía que darle suplementos con biberones y cada vez mi leche era más acuosa. Decidí dejarlo.

Precisamente es el proceso que he comentado anteriormente: espaciar las tomas y que no se extraiga toda la leche hace que baje la producción, con lo que se entra en una espiral hasta que gana terreno la leche artificial. Cuando un bebé llora la mamá lo único que quiere es ver a su bebé tranquilo y feliz. Es legítimo que tome las decisiones que le encaminen a ese fin. Pero la leche artificial, al ser un compuesto químico, no tiene las propiedades beneficiosas ni en su composición ni su administración. Por eso antes que tener leche artificial a mano, publicitada y regalada en las consultas, habría que tener más información veraz, útil y basada en la evidencia científica y además, ACCESIBLE a cualquier hora y día. Por lo que estoy leyendo, la huella emocional que deja abandonar la lactancia materna es bastante más grande y extendida de lo que creemos. Si pudiéramos salvar más lactancias maternas, no habría tantas mujeres con esas "espinitas clavadas".

Creo que la clave del malestar de esas madres no está en que se defienda la LM, sino en que se sienten estafadas porque nadie luchó con ellas.



¿Cuáles son tus sentimientos ahora sobre esa decisión? ¿Te sentiste juzgada?


Me hubiera gustado, ya que había apostado por la lactancia materna, poder haber dado el pecho a mi hija algo más de tiempo. Mis sentimientos eran algo contrapuestos ya que, en cierto modo, te sientes responsable por no haber podido amamantar a tu hijo como debieras y, por otro, te sientes satisfecha por haberlo intentado.
No puedo decir que me sintiera juzgada, pero si que me sentí cuestionada y, en muchas ocasiones por mis mejores amigas o mi propia familia.

¿Has tenido más hijos? ¿Has tomado la misma decisión?

Si. Tengo dos hijos, una niña y un niño. 
Con mi segundo hijo decidí darle directamente el biberón. Tuve el problema que anteriormente he contado que, en el hospital, se olvidaron de darme la pastilla para la retirada de la leche y sufrí en los primeros días el dolor de la subida de la leche y el sufrimiento y la duda de no saber si esta vez, si le hubiera dado el pecho, quizás hubiera sido distinto.

¿Y si quisieras tener más hijos tomarías la misma decisión?

Creo que optaría por dar el biberón. Con mi hija tras dejar el pecho tuvimos muchos problemas con la leche. No aceptaba ninguna leche y vomitaba continuamente. Fuimos a diferentes pediatras, probamos multitud de leches con y sin gluten y de mil y una variedades, pero ella seguía vomitando, hasta que dimos con una que toleraba relativamente.
Igual no tiene nada que ver y es algo que yo relaciono, pero supongo que también fue una de las razones por las que con mi segundo hijo, opté por el biberón.

Muchos bebés vomitan porque su sistema digestivo es inmaduro y es mas difícil digerir la leche procedente de otro animal, aunque también hay bebés que si tienen reflujo pueden vomitar la leche materna. En estoy hay que hacer un estudio médico meticuloso. No obstante, aunque el bebé tenga reflujo, no hay ninguna evidencia que diga que la leche de fórmula es mejor que la de la madre.

Cuando lees acerca de la defensa de la lactancia materna, ¿qué sientes?

Soy defensora de la lactancia materna. Creo que la mujer que es madre tiene que tener acceso a toda la información posible sobre este tema para después poder decidir, en cada caso concreto, qué quiere hacer y hasta cuando. No veo bien que se juzgue a una madre por haber optado  o no por la lactancia materna. Ambas opciones son igualmente válidas y cada situación es distinta, incluso, cada embarazo es distinto y la mujer que es madre debería poder decidir libremente aquello que cree que es lo mejor para ella y su hijo/a. En este sentido, tengo una hermana que en su segundo parto decidió no dar el pecho a su hijo y tras nacer tuvieron que trasladar al bebé de hospital por problemas graves. Mi  hermana, por el hecho de no querer amamantar a su hijo, no tuvo opción y no pudo ser trasladada junto al bebé sino que tuvo que esperar el alta en el hospital en el que dio a luz a casi 100 km de distancia. Esta situación es la que creo que tendríamos que intentar evitar. Es igual de madre aquella que amamanta a su hijo como aquella que le da un biberón y ante una situación de peligro del bebé, creo que tiene el mismo derecho una madre que otra a ser trasladada y a estar al lado de su hijo.

Judith da en el clavo: acceso a información inmediata y veraz salvarían muchas lactancias maternas y creo que la expectativa de la mayoría de las mujeres es dar el pecho, excepto cuando ya han tenido experiencias negativas previas, evidentemente.

Otra cosa imperdonable que comenta Judith es que a su hermana la separaran de su bebé y el criterio fuera que es que "no daba el pecho". Ninguna madre debe ser seraparada de su bebé y el ingreso hospitalario debe ser conjunto.

¿Qué les dirías a las mamás que han pasado por lo mismo que tú?

Les diría que una difícilmente puede opinar sobre algo si no lo experimenta. Por ello, personalmente animo a las mamás a que no descarten de antemano la lactancia materna, sino que lo intenten.  Les pediría que se informaran bien no sólo de cómo funciona, sino también de todos los centros de apoyo o servicios de doulas que tienen alrededor y que, con toda la información, valoren en su caso si deben o no, o quieren o no, optar por esta alternativa.

Judith Durano Juanmartí
My Second Job Mamá
www.mysecondjobmama.com


Mis conclusiones:


Cada vez estoy más convencida de que la mayoría de las madres quieren dar el pecho a sus bebés. Las dificultades de la lactancia materna no son debidamente explicadas con antelación y por tanto las expectativas se rompen cuando el bebé llora, o incluso cuando la madre llora.

Tener disponible leche de fórmula en casa (comprada o regalada en las consultas) hace que la búsqueda de soluciones no se encaminen a continuar con la lactancia materna, sino a la solución más inmediata que es darle un biberón de fórmula. Totalmente comprensible cuando en casa, de madrugada, sola con tu pareja tienes un bebé llorando desconsolado, sin saber qué hacer ni a quién llamar. Y tú también lloras desconsoladamente de impotencia y cansancio.

Concluyo también que muchas madres agradecerían que alguien les acompañara en la lucha por su lactancia materna, y no se rindieran tan rápido. Tener acceso inmediato a información veráz ayudaría a establecer las lactancias.

Muchos pediatras olvidan que existe la posibilidad de extraerse leche, ya sea manualmente o con sacaleches. Si una madre dice que la dificultad de su bebé es que no coge el pecho, se le pueden enseñar esas técnicas y ofrecer la leche posteriormente con jeringa hasta que el bebé coja más fuerza y pueda agarrarse bien.


Imagen de Alba Lactancia

Juzgar, culpabilizar o reñir a las madres que dan o dieron leche de fórmula sólo empeora su salud emocional y su visión sobre la lactancia materna. Lo relevante es preguntarse: ¿qué le ha llevado a dar leche de fórmula a su bebé?

Hay dos acciones fundamentales que deben llevarse a cabo a nivel estructural en este orden:

- Un gran plan de acción nacional para facilitar información VERÁS e INMEDIATA a las madres por distintos canales: desde grupos de apoyo dirigidos por personal formado en lactancia hasta un teléfono o chat disponible 24/7. Con esto tendríamos muchas más lactancias exitosas que alcancen al menos el año de vida del bebé, cuando ya puede tomar leche de vaca normal.

- La valentía de ir retirando la publicidad de la leche de fórmula con más contundencia, como dice la OMS hasta llegar a ser un producto prescrito con receta sólo para casos puntuales. Aunque en principio esto parezca muy restrictivo, tened en cuenta que si se receta, el pediatra debe valorar qué leche de fórmula es la más apropiada para el bebé, también tiene que haber visto las dificultades de la mamá para amamantar, plantear soluciones y finalmente si no es posible, recetar. En este caso la leche de fórmula debería estar subvencionada y sería más fácil presionar a los fabricantes para que ofrezcan lo más saludable. Muchas os preguntaréis, ¿qué pasa con mi decisión? No creo que con esto haya problemas. Hay algunos tratamientos que se pueden solicitar por parte del paciente por voluntad propia y son con receta médica, como los anticonceptivos, por poner un ejemplo. Ningún médico puede decirte que no pero tiene que recetarte la que mejor te venga.

Vuelvo a dar las gracias a las mamás que están participando, está siendo muy enriquecedor para mí y espero que para vosotros que leeis también.


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