29.1.17

La leche de fórmula necesitará receta en 2040



Sí, sé que es un titular capcioso, sí, que puede ser exagerado... pero espero que me perdones. ¿Me perdonas? Me gustaría explicarte por qué creo que este titular puede ser real en un futuro.


Yo no pude darle el pecho a mi hija, sufrió un episodio aparentemente letal durante el piel con piel no debidamente atendido que le provocó una parálisis cerebral, dejándola sin reflejo de succión. Estuvo 73 días hospitalizada. Somos un ejemplo de imposibilidad de amamantar y separación al nacer.

Esto, me llevó a una situación insostenible emocionalmente, y tuve que hacer terapia. Mi vida dio un giro de 180 grados y me orienté a la psicología perinatal, que es la rama de la psicología que estudia los aspectos emocionales de la maternidad, entre ellos la lactancia y el apego. Supe que sufrí violencia obstétrica por abandono en ese momento y porque me juzgaron de madre primeriza, infantilizándome. Esto me llevó a conocer a Ibone Olza y mi interés en aprender y evitar que más madres se sientan despojadas de su poder en un momento tan delicado e importante como es el parto.

Desde este punto, una de las heridas que me quedó abierta es no poder dar de mamar a mi hija, así que me he interesado mucho por esto. He descubierto algo increíble, y es que la leche materna no es sólo el alimento perfecto. Eso es lo que nos cuentan en las clases de preparación al parto de la Seguridad Social pero no es suficiente. Es algo más, como ya os conté en este post. Pero hoy quiero profundizar un poco más y tener una visión muy optimista del futuro.

¿Sabías que sólo el 5% de las madres tienen dificultades médicas para no dar de mamar?


Es decir, el resto que no lo hacen es porque o bien no pueden conciliar o bien estan desinformadas. Al fin al cabo, tomamos decisiones según las posibilidades y la información que tenemos. Me diréis "pero hay quien sabiéndolo, sigue diciendo NO a la lactancia materna".

Es posible, pero os preguntaría, ¿veríais bien darle un vaso de vino a un niño aún cuando sabemos hoy día que es perjudicial para ellos?. La clave está en que TODAVÍA LA EVIDENCIA CIENTÍFICA NO HA CALADO EN LA SOCIEDAD porque es muy reciente, de la década de los 2000.

Mi opinión es que todavía la sociedad no sabe el alcance que tiene NO DAR EL PECHO A LOS BEBÉS. La lactancia materna es una herramienta para ayudar a que se establezca el vínculo y el apego seguro. Por supuesto que no es lo único, ni es determinante. Entended una cosa: al ser humano no se le puede estudiar de forma individual, sino en sociedad.

¿Por qué es importante criar con apego seguro?


Soy consciente de que hay una polaridad aquí. En un polo está la crianza con apego seguro ideal -donde sería necesaria una logística y conciencia importante y que en paises como el nuestro parece una utopía pero en otros es más real-; y en el otro lado el abandono, maltrato y negligencia; desgraciadamente muchos niños sí la sufren, sólo tenéis que echar un vistazo a las noticas.

Entre estas polaridades, hay muchas formas de crianza. A día de hoy sabemos que criar en la hostilidad genera adultos violentos, inseguros, con problemas psicológicos y con más dificultades para ser resilientes, aunque NO ES IMPOSIBLE, ya que la gran mayoría consigue orientarse a la vida gracias a la gran plasticidad cerebral que tenemos los seres humanos.

La cuestión es hacerlo más fácil, ¿no? ¿Para qué vamos a exponer a los niños a un escenario negativo aunque sepamos que la mayoría saldrá bien parado? Quizá una filosofía basada en LOS BUENOS TRATOS haga una humanidad más pacífica y saludable.

La crianza sin contacto físico, sin piel con piel ni lactancia materna puede crear sociedades más violentas. Este estudio arroja datos muy interesantes y podéis verlo en el enlace.

¿Qué tiene de especial el cerebro de las mamíferas?


El aumento de la dopamina hace que atendamos más a las crías. Están implicadas áreas cerebrales como la ínsula, la amígdala... Aumenta la sustancia gris hasta aproximadamente los tres meses después del parto que favorece la mejora cognitiva y planificación.

Hay un experimento muy bonito, que se llama What's in a smile que concluye que las madres responden de forma concreta y placentera a la sonrisa de su bebé. También responden a la tristeza de su bebé, pero sorprendemente, también a la tristeza de otros bebés que no son suyos. Luego parece reforzar la idea de que las madres estamos preparadas para hacernos cargos de bebés que lo están pasando mal, aunque no sean nuestros.

¿Cuántas veces has llorado con una noticia de un infanticidio o te has tenido que frenar en el súper al oir a un bebé llorando?

Los bebés regulan sus emociones a través de la imitación con las neuronas espejo y la interacción con las madres. En los primeros meses, y esto a veces es difícil de entender, el bebé no tiene conciencia del yo-tu por este motivo, porque se "funde" con las emociones del otro.

Es por esto que los bebés pueden sentirse como se siente su madre, no tienen los límites definidos hasta más adelante. También hay que saber que los bebés, aunque no tengan "memoria" tal y como los adultos la entendemos, sí tienen una memoria sensorial y emocional. Es decir, las emociones les dejan una huella neuronal que servirá de guía más adelante.

Por este motivo los bebés necesitan de su madre para autorregularse. Al no percibir los límites, ellos no pueden entender que su madre esté ocupada mientras él está solo en su cuna. Sencillamente lo que ellos sienten es soledad.

En psicoterapia esto tiene una gran implicación. Por mi propia experiencia, hay emociones y sentimientos que aunque no se recuerden, se sienten, como si se tuviera en el cuerpo una sensación difícil de poner en palabras. Es en estos meses donde si el bebé está abandonado, llora, su cerebro se llena de cortisol, la hormona del estrés y siente verdadero miedo por su supervivencia. Si este abandono al llanto es continuado, podéis intuir las consecuencias.

¡Ojo! ¡que os conozco! No penséis que porque hayáis dejado a vuestro bebé llorando mientras íbais al baño, vais a crear un trauma a vuestro bebé. Afortunadamente, el cerebro tiene suficiente plasticidad, y recordad que estamos hablando de un continuo entre dos polos que os comenté antes.

La mayoría de las madres somos suficientemente buenas para nuestro bebé.

¿La lactancia materna es una herramienta para el vínculo?


Pues parece que sí. Para empezar, existen diferencias en la impronta de los bebés amamantados y los alimentados con leche artificial. Los primeros van prefiriendo cada día que pasa el olor de la leche materna de su madre al del líquido amniótico de los pezones. Los alimentados con leche artificial siguen prefiriendo el olor del líquido amniótico de los pezones de su madre. Por tanto, ¿qué pasa con estos niños que se les da un biberón alejados de los pechos de sus madres? Desde luego, pierden la referencia del olor. Esta preferencia por la leche materna de la madre ayuda a su maduración y organización cerebral.

La oxitocina es una hormona que se segrega durante la lactancia y ayuda a tranquilizar a la madre, a crear vínculo, a regular la temperatura corporal y ayuda a regular la temperatura del bebé, estimula la producción de leche...

Esta hormona ayuda a que haya un enamoramiento, ¿ese amor que sentimos las madres y que es tan difícil de describir? ¡Ese!

Si no se amamanta, no se produce la oxitocina suficientemente, y entonces, podéis ver la cantidad de cosas que se pierden la madre y el bebé para facilitar el vínculo y por supuesto imaginad qué puede suponer la separación madre y bebé. Por eso, la separación por protocolo debería eliminarse; sólo se podría permitir en situaciones de verdadero peligro para la madre y/o el bebé.

¿Qué pasa si no se amamanta al bebé y/o te separan de tu bebé cuando nace?


Pues aquí os puedo contar mi experiencia, porque mi hija no pudo amamantar y fue separada al nacer días de mí. El vínculo puede sanar siempre y cuando se ponga conciencia en lo que ha pasado. El piel con piel los ratos en los que estaba en el hospital y el colecho ya en casa ayudaron a compensar esos primeros momentos y la lactancia materna. En mi caso necesité ayuda psicológica y me entregué al proceso del duelo.

Estas situaciones pueden ser un factor importante para que la madre sufra depresión postparto. Se puede debilitar el vínculo y la madre puede estar menos pendiente del bebé.

Sana tener un entorno amoroso, solidario y respetuoso.

Esto es muy importante porque si has llegado hasta aquí te diré que en el caso de que no hayas amamantado a tu bebé, por el motivo que sea, no debes sentirte culpable. La culpa es una mezcla de exigencia por tener que hacer algo y el dolor por no poder/querer hacerlo.

Mi postura en esto es NO JUZGAR Y DESCULPABILIZAR. Eso sí, desde mi rincón, quiero informar y psicoeducar para favorecer la lactancia materna y lo ideal sería que dentro de 20 años las madres pudiéramos dar el pecho porque ya mamás y papás sabemos que otra opción les perjudica a largo plazo -¿dejarías beber cerveza los niños? ¡Antes se hacía porque nadie sabía los riesgos!- y porque hay verdaderas medidas de conciliación y que la leche de fórmula sólo se diera bajo receta, ya que en ningún caso, un producto fabricado puede asemejarse al original.  

Hay muchos estudios que han visto correlación entre enfermedades en los niños y la leche de fórmula que están al alcance de un clic, pero os iré también informando más adelante.

¿Qué ocurre en la sociedad que se critica tanto la lactancia materna y el acto de amamantar?


Pues que como todo, la patriarcado se apropia de las cualidades de la mujer para ponerlo al servicio del deseo de los hombres. En mi opinión, está aceptado que veamos anuncios en todos sitios de mujeres con los pechos bien visibles y escotados para avivar el deseo casi siempre masculino, pero cuando es una teta amamantando se ve como algo inapropiado.

¿Qué pasa en este caso? Pues que los senos están al servicio de la crianza, hay una sexualidad materna, evidentemente, pero no tiene nada que ver con la sexualidad coital que todos conocemos. Este nuevo concepto puede poner nervioso a un buen sector de la sociedad.

¿Y si doy biberón?


Pues te dejo este artículo muy bonito donde Ibone Olza explica cómo puedes darle el biberón a tu bebé sin perderte el resto de experiencias tan beneficiosas para ti y para él.

Si quieres saber más, te invito a que vayas a la web de la Asociación Española de Psicología Perinatal y leas sus artículos. Seguro que son de tu interés.



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2 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrada y suscribo cada una de tus palabras. Tienes razón todo es culpa de la falta de información , la pena es que quien debiera tenerla y darla no lo hacen. Si me permites te comparto.

    Gracias

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    1. Claro que sí! comparte. Precisamente uno de los trabajos de los que estamos al otro lado es informar al resto de profesionales que nos quieran escuchar. Un abrazo.

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