11.12.16

El difícil reto de educar a un niño en el feminismo.



Voy a ser mamá de un niño. Hasta ahora, sólo había tenido la experiencia con una niña, y ya sabéis que ella tiene parálisis cerebral, así que hay una parte, lo relativo a los juguetes, que no hemos vivido con mucha intensidad, pero he visto el pasillo rosa en muchas jugueterías y el efecto del rosa en los anuncios de la televisión.

Sin embargo, ahora que empiezo a ver las cosas "de niño" me estoy dando cuenta de muchas cosas.

El rosa NO es sólo un color. Es una etiqueta: FEMENINO.

Esto del color no es una memez, sino que la sociedad, en algún momento, nos designó un color a las mujeres: el rosa.

Con Alicia he visto que en cierta medida, puedo saltarme esa norma de vez en cuando. Hay personas que nos han regalado ropa "de niño", con superhéroes y villanos. Y se los pongo y nadie SE SIENTE OFENDIDO.

Sin embargo, parece que ahora el ROSA, si lo lleva un niño, es cuestionar muchísimas cosas.



El color rosa ofende si lo usa un niño.

¿Qué es lo que pasa con el rosa?


Yo veo varios niveles de MANIPULACIÓN respecto al color rosa.

Primer nivel: Inundemos de rosa la ropa y juguetes de las niñas. Vamos a decir alto y claro que el ROSA ES DE NIÑAS. Los juguetes, que son al fin y al cabo, fórmulas para entrenarse, también. Todos los juguetes relacionados con el autocuidado y el cuidado ajeno, tiñámoslos de rosa.

Segundo nivel: vamos a eliminar ese color de la sección de niño. Hoy mismo he ido a pasear a un centro comercial, y excepto en unas camisas -que parece que ahí está permitido- el resto de ropa no tenía ni un mísero detalle rosa para los niños. El rosa no es color para niños. Por tanto, les metemos en la cabeza que todo lo que es rosa es de niñas. Y los juguetes rosas, pues también.

Tercer nivel: de una y otra manera, nos referiremos a lo femenino como infantil, vulnerable y condescendiente. Lo femenino como si todo fuera una broma, despojado de fuerza. Los mensajes de las camisetas de los niños son "sé un héroe", "salvaje y aventurero"... Los de ella "una dulce princesa" o "pequeña niña bella". Lo femenino tiene una connotación peyorativa muy, muy sospechosa.

Y resulta que el rosa, en realidad, sólo es un color de la gama de los colores fríos, pero da para una tesina.

El rosa no tiene genitales por ningún lado.


Pero si un niño lleva un chándal rosa: cuestionarán su "hombría", y no sólo eso, la hombría de los hombres de la familia que se proyectan en él.

  • Si un niño lleva una mochila rosa: se meterán en el colegio con él, porque el rosa "es un color de niñas", ¡un despropósito! Algo despectivo: correr como una niña, llorar como una niña...

  • Si un niño lleva una camiseta de un personaje femenino: será "maricón", porque de nuevo, que le guste una princesa y se proyecte en ella, es deleznable y se lleva otro saco de prejuicios.

El rosa no es el problema. Es todo lo que depositamos en ese color y la primera etiqueta es que es un color FEMENINO.

Que una niña lleve una prenda de un superhéroe está bien, porque esperamos que quiera equipararse a un varón, lo deseable (aunque esto NO es feminismo). Pero que un niño lleve una prenda rosa pone nervioso a mucha gente, porque lleva una gran etiqueta que pone "femenino", y por supuesto, lo femenino no puede asociarse a un niño/chico/hombre.

Pues mi hijo, como muchos hombres, tendrá que meterse en el ámbito privado: limpiar, cocinar, cuidar a su familia y a sus hijos en el futuro. Y para todo esto, tendrá que jugar a ser limpiador, cocinillas, padre... y si tiene que ser con juguetes rosas, pues será.

No voy a decirle a mi hijo que no puede llevar una camiseta rosa o una mochila rosa porque "es de niña" y no voy a permitir que nadie ajeno se lo diga.

El rosa es SÓLO un color, de la gama de los colores fríos.


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5 comentarios:

  1. Hola guapísima.
    He visto tu entrada en Twitter y no he podido evitar leer y querer comentar, pues describes 100% a la perfección cómo me siento con respecto a este tema. De hecho tengo un canal de Youtube en el que voy explicando mi día a día como embarazada y suelo hacer reflexiones, en concreto esta la he mencionado varias veces (si te apetece un día ver de qué hablo, mi canal se llama 2Vidas, y no lo digo con ánimo de hacer publicidad, si no para que veas que no estás sola pensando así...).
    Yo voy a ser mamá de un bebé varón en Abril de 2017, y al principio me aterró la idea. Pensé "dios mío, un niño, ese gran desconocido para mí, cómo enseñarle a no ser uno más, qué difícil".
    Poco a poco me he ido mentalizando y empezaron a surgirme los mismos plateamientos que tienes tú... Principalmente quería una nena, no solamente porque pensé que sería mucho mas fácil educarla, si no por el tema de la ropita, los vestiditos, etc, pues yo soy muy coqueta y me hacía mucha ilusión tener una "muñequita".
    Cuando ya supe que era niño, tuve que replantearme esto, y cuando vi todo el percal de las limitaciones hacia los varones, en todos los sentidos, me sentí fatal, y cada vez que voy a un centro comercial a mirarle ropa, me pongo mala... Mis pensamientos, todo el tiempo, son: "Yo quiero poder vestir a mi hijo de rosa (es de hecho mi color favorito)", "No sólo quiero que vista con Mickey Mouse y Superman, también me gustaría que vistiera con Hello Kitty y Minnie, pues las niñas también visten de Batman..." en fin, empecé a comerme muchísimo la olla hasta que al final un día dije "basta" y me propuse a mi misma cambiar el chip y decidí que mi hijo no será uno más, que desde que nazca le enseñaré (aunque no sea consciente hasta más tarde) que es LIBRE de elegir lo que quiera y NO está mal que le gusten las cosas de nenas. Me voy a dejar la piel en que entienda eso y estoy muy concienciada. Es más, creo que educando así a un niño construyes una personalidad fuerte y difícil de manipular socialmente, que es lo que realmente hace falta en este mundo.
    Mi hijo ya tiene muchas prendas de tonos rosados, y también blanco y beige (que evidentemente he tenido que comprar en la sección de niñas, porque los colores claros al parecer no son suficientemente varoniles...), así como también tiene prendas de Batman y trajecitos de niño con su corbatita y esas cosas. De todo. Es más, su carro, que compré la semana pasada, es un tres piezas de Chicco de color tejano, gris, y ROSA. Porque me enamoró, me pareció precioso (igual que a mi chico) y me importó 0 que estuviera etiquetado como cochecito de niña.

    Te digo todo esto porque, como te dije arriba, no eres la única que piensa así y desde aquí te apoyo totalmente en tu decisión, y decirte que es lo mejor que puedes hacer. Tenemos que acabar de una vez y por todas con los estereotipos sociales y el machismo, que tanto daño están haciendo a los jóvenes y adultos de ahora.

    ¡¡Un besazo!!

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    1. Hola! ya te he localizado y seguido. Me alegra saber que no soy la única. Nos vamos a seguir en nuestros embarazos. Compartiremos fotitos de nuestros bebés! Besos!

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  2. Eres muy valiente por enfrentarte a todos estos estereotipos. También creo que será necesario un esfuerzo para que estos conceptos sociales no arraiguen en el niño.

    Yo estoy embarazada de un bebé varón y a mi pareja y a mi también nos dan igual todas esas etiquetas de cosas para niño y para niña.

    De hecho a mi me hace mucha ilusión jugar con él a las cocinitas (aunque parece que esto ya está más aceptado con todo este fenómeno de Máster Chef). Y creo que no hay que poner límites a lo que la criatura prefiera a la hora de jugar, y mucho menos por lo que tenga entre las piernas.

    ¿Y si un día mi hijo quiere tener una profesión etiquetada como femenina? Yo tengo claro que en casa lo apoyaremos al máximo, pero sabemos que tendremos que hacer un esfuerzo adicional en su educación para contrarrestar todos esos mensajes que le va a enviar la sociedad.

    Un abrazo!

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    1. Sí, ese es el esfuerzo extra, tener que explicarle muy bien a nuestros hijos que ni los colores, las profesiones ni los juguetes tienen nada que ver con los genitales ni con el género.

      Un abrazo, también sois muy valientes!

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  3. Me ha gustado mucho la entrada, estoy muy de acuerdo y me da mucha rabia que sea como tú dices porque a mi hijo le gusta el rosa y sé que esto, algún día, podrá traerle problemas. Es absurdo, pero es así. Porque yo no le digo nada, pero sé que cuando llegue a la escuela, si lleva sus cosas rosas sus compañeros lo más probable es que se rían de él. No es que tenga todo rosa, ni siquiera muchas cosas, pero sí tiene algunas. Ahí atrás en una tienda de maletas, la que más le gustó fue la rosa que tenía a la perrita de la patrulla canina, la única rosa y "de chica" de toda la tienda. No se la compré pero porque no íbamos a comprar maletas, estábamos buscando otra cosa, pero vamos, él la cogió, se dirigió a la caja y dijo "pagamos mamá, venga, vamos". Su primo también adora el rosa y a Papá Noel le pidió "una bici rosa", cosa que a mí me hizo gracia especialmente porque mi hijo cuando pide cosas no dice el color, mi hijo pide "una bici", o "una excavadora" o "una aspiradora", pero nunca me dice de qué color, jajaja. He de decir que Papá Noel le trajo la bici rosa, como la quería, y él super feliz. Pero como he dicho, llegará un día en el que probablemente por culpa de las burlas acaben rechazando también el color, aunque solo sea por no ser marginados en el cole, lo cual me parece super triste (y me pone de bastante mal humor...) Un abrazo!!

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