29.12.16

Depresión durante el embarazo y postparto



Hola, llevo algunos días con la idea de contaros qué es la depresión en una fase tan delicada como es la maternidad y los efectos en los bebés. Estoy formándome en Psicología Perinatal y creo que una de las labores es acercar toda esta información a las familias, que son las más afectadas.

El tema de salud mental en nuestro país es tabú, y los datos que he visto van en esa línea. Muchas madres no conocen los síntomas de la depresión y la atención primaria en los centros de salud tampoco le está dando la importancia que tiene, cosa que no ocurre en Inglaterra, donde se están dando cuenta del gran impacto que tiene sobre la población la salud mental materna.

Además, las madres también son reacias a visitar psicólogos y psiquiatras, quizá por miedo a ser juzgadas como "locas". Aquí creo que somos los profesionales de la salud mental los que tenemos que hacer un esfuerzo extra para salvar esta brecha.

Bueno, pues paso a contaros y después os pondré los enlaces de los artículos tan interesantes donde se mencionan estos datos y más.

LA DEPRESIÓN MAYOR.


Es un trastorno del estado de ánimo que está recogido en el DSM-IV (existe el V, pero está bastante cuestionado). El DSM-IV es un libro donde se recogen los criterios de todos los trastornos mentales, lo hacen los profesionales unificando criterios según estudios que se van haciendo y por observación clínica. No podemos olvidar que el DSM-IV no deja de ser un libro de criterios unificados elaborado por personas. No es dogma, es mi opinión.

Pues bien, la depresión mayor tiene unos síntomas que afectan al humor. Básicamente tristeza, falta de ganas de hacer cosas... No voy a enumerarlas todas, podéis ver más abajo la lista. Pero la característica de este trastorno es que es DIMENSIONAL. Quiere decir que todos en algún momento hemos tenido esos síntomas, pero es su INTENSIDAD Y DURACIÓN lo que hace que se defina como un trastorno. En los casos más graves, hay ideas de suicidio.

LA DEPRESIÓN POSTPARTO.



Todas hemos escuchado hablar de ella. Parece que entre el 10 y 20% de las madres sufren depresión postparto. Es una cifra bastante alta, pero muy pocas buscan ayuda. Pero la depresión postparto parece que tiene sus inicios en etapas anteriores. Entre el 10 y 20% de las mujeres embarazadas también la sufren.

Por tanto, creo que es mejor hablar de depresión en etapa perinatal.

LA DEPRESIÓN EN ETAPA PERINATAL.


Lo primero que hay que decir es que responde bastante bien al tratamiento, por eso, es necesario que los profesionales de atención primaria puedan detectarlo para tomar medidas.

Las mujeres expuestas a situaciones de vulnerabilidad son más propensas a la depresión (pobreza, maltrato, etc)

Se puede detectar con una entrevista o con la Escala de Depresión Perinatal de Edinburgh. Son preguntas sencillas acerca del estado de ánimo de la madre.

Freud ya señaló que el mayor factor de riesgo para la depresión era la pérdida significativa, la persona se sume en impotencia y desesperanza porque anhela que ocurra algo que no se puede cumplir: recuperar esa pérdida. Un 20% de las mujeres en edad de gestar han sufrido abortos espontáneos en las primeras 12 semanas. Y la pérdida de un bebé supone un gran impacto emocional en la madre.

Este factor se combina con otros biológicos, psicológicos y sociales.

En los factores biológicos encontramos desde un funcionamiento anormal del tiroides hasta bajada de niveles de progesteronas y subida de cortisol.

En los factores psicológicos se encuentran los casos de mujeres que han sufrido pérdidas de familiares (padre o madre) en su infancia, incluso separaciones que han causado la ausencia de uno de los progenitores. También los maltratos o abusos sexuales. Se estima que un 20% de las mujeres han sufrido algún tipo de abuso sexual antes de su edad adulta.

La violencia machista en la edad adulta también es un factor de riesgo o incluso tener un compañero que no apoya emocionalmente y está ausente. Las madres no podrían hablar de sus sentimientos con ellos.

Los factores sociales son los que dejan a las mujeres en situaciones de vulnerabilidad y exclusión: pobreza, no tener familia extensa o un entorno hostil (por ejemplo las madres que hoy crían a sus hijos en zonas de guerra como Siria o cualquier otro lugar del mundo donde hay violencia sistemáticamente.

¿Qué nos debe hacer saltar las alarmas?

Si eres profesional de la salud o conoces alguna mamá:
  • Sentirse triste la mayor parte del tiempo. 
  • Ser pesimista sobre el futuro
  • Autorreproches: debería ser mejor madre, hacerlo todo bien, llevar la casa... 
  • Sentirse abrumada: pensar que no puede más. 
  • Sentirse paralizada. 
  • Irritada hacia el bebé, su pareja, familia... 
  • Pérdida de la paciencia ante pequeñas frustraciones
  • Pérdida de apetito o comer en exceso -sobre todo cosas dulces-
  • Insomnio -tanto para conciliar, mantener o despertares antes de tiempo-
  • Dolores: de cabeza, espalda...
  • Sospecha de que no la quieren. 
  • En los casos más graves: sentirse inútil y que no vale la pena vivir. Ganas de morirse, ella y su bebé. (No te alarmes, raro es el caso de que se llegue a este extremo sólo con la depresión, tiene que haber también una psicosis) 
  • También se puede consumir alcohol y drogas y desatender sus cuidados de higiene.

Solo con leerlo diras: ¡pero si a mí algo de esto me ha pasado alguna vez! Recuerda que la depresión se percibe com un trastorno del estado de ánimo por su intensidad. Muchas madres lo que experimentan es el Maternity Blues, que es tristeza durante el postparto.

MATERNITY BLUES.


No es un problema, ocurre hasta en un 50 o 60% de las mujeres: tristeza, miedo hacia el futuro, dudas sobre si va a poder ser "buena" madre, llánto fácil, emociones a flor de piel...

En estos casos si nos tranquilizamos y pedimos ayuda todo mejora, pero no hay que dejarlo para que no se intensifique.

Cuando una madre llega a la atención primaria con algún signo de alarma se debería entrar en acción.

Áreas para actuar:


El entorno familiar es la ayuda más inmediata. Hablar libremente de la tristeza y sus sentimientos y liberarla de cargas y tareas para que pueda estar con su bebé.

Los grupos de crianza y/o lactancia parece que tamibén reducen los síntomas de la depresión. Así que si conoces alguno de tu zona, o incluso por internet, estos son muy beneficiosos.

El acompañamiento de profesionales de la atención primaria. Como tenemos una cultura tabú en el ámbito psicológico, parece que las madres prefieren que les acompañe su médico de cabecera y matronas. Estos deberían entonces tener una formación mínima para sostener las emociones de estas mujeres. Si no lo tienen, ocurre lo que escucho muchas veces: respuestas frías e impersonales que minimizan las emociones de las madres, haciéndolas más culpables de lo que se sienten.

Lo ideal sería que en los centros de salud hubiera un psicólogo, eso sí, no para despacharte en 10 minutos.

El tratamiento farmacológico en casos graves.

Muchas madres recientes necesitan un proceso de maternaje, es decir, un acompañamiento desde el respeto a sus emociones, sentimientos... sin sentirse juzgadas y además dándoles poder sobre su toma de decisiones.

LOS TRATAMIENTOS.


La terapia interpersonal. Es muy gratificante saber que se ha estudiado y que la psicoterapia es eficaz. Hacer terapia reduce significativamente los signos de la depresión y empodera a las madres. Desde mi experiencia personal como paciente, yo doy fe de que es así. Sin la terapia ahora mismo yo creo que estaría sobreviviendo, no viviendo, que es muy diferente.

La terapia cognitivo-conductual. También es eficaz porque corrige las distorsiones del pensamiento. A mí personalmente me gusta más como herramienta dentro de la terapia anterior, pero ¡es que no es mi corriente! Sin embargo, se ha demostrado que es eficaz, así que es otra opción.

Psicoterapia breve psicodimámica. Esta terapia también demuestra su eficacia y consiste en resolver los conflictos que emergen a nivel psíquico respecto a la maternidad, su entorno...

Psicoterpia padres-bebés. Se basa en desarrollar las habilidades parentales, todo lo relacionado con el proceso psicológico de convertirse en padres y desarrollar las habilidades para serlo.

La terapia de pareja también sirve para reducir el factor de riesgo que es tener una vida de pareja difícil.

Otras cosas que pueden servir son los masajes, por su efecto terapéuticos. Parece que la acupuntura activa también reduce los síntomas; la fototerapia -tratamientos con luz- y los antidepresivos, aunque hay que valorar usarlos durante la primera etapa del embarazo. Durante la lactancia hay que buscar fármacos seguros. (www.e-lactancia.org) Opino que los fármacos deben usarse de muletas, si la persona está incapacitada, por ejemplo, no puede ni levantarse de la cama para ir a terapia. Pero no debe ser el fin del tratamiento.

Siempre es bueno buscar un profesonal de la salud especialista en lactancia materna, que no todos lo son.

¿QUÉ PASA CON EL BEBÉ DE UNA MADRE DEPRIMIDA?


La depresión puede tener efectos negativos sobre el bebé en el vientre materno por los cambios bioquímicos del cerebro. Puede haber mayor frecuencia de prematuridad, menor peso y menos actividad fetal.

  • Si la depresión después del parto dura más de seis meses, las madres interactúan menos veces de forma positiva con el bebé.
  • También los bebés tienen menos manifestaciones de alegría. 
  • Los bebés pueden tener más dificultad para manifestar sus emociones. 
  • Los cambios bioquímicos en el feto predisponen a tener dificultades en su organización conductual en el futuro. 
  • Los bebés parecen más tristes. 
  • El niño se voltea y evita la mirada de su madre. 
  • Es más irritable. 
  • Aumentan peso con dificultad. 
  • Las madres usan menos el lenguaje y el niño necesita formas más intensas para llamar la atención de la madre. 
  • Las situaciones de placer se interrumpen más facilmente. 
  • Los niños hablan menos. 
  • Los niños desarrollaban un apego inseguro con más frecuencia. 
  • Los niños tienen más problemas para dormir. 
  • En la etapa escolar, los niños pueden ser más agresivos, hiperactivos y con problemas de atención. 

 

RESILIENCIA. 


Para terminar, quiero decirte que esta información es ÚTIL pero no DEBES OBSESIONARTE con esto. Es normal sentirnos identificadas en estas listas de síntomas y tendemos a pensar que ESTAMOS DEPRIMIDAS o que nuestros hijos TIENEN ALGÚN PROBLEMA. Cuando estudiaba psicología clínica siempre salía de clase con la sensación de que encajaba en alguno de los cuadros, los profesores se echaban unas risas con nosotros!

Lo más frecuente es que no sea así, y recuerda que la depresión es un trastorno emocional dimensional. Es decir, todos hemos pasado por episodios de tristeza, nuestros hijos también habrán pasado por algunas de las cosas de la lista.

Para mí, la clave es ser conscientes del momento en el que estamos y evaluar si podemos tirar para adelante y qué precio pagamos con ello. Si nos sentimos tristes y abrumadas, lo mejor es pedir ayuda, porque nos lo merecemos.

Confía en ti, porque lo haces bien, y si estas en un mal momento, decirte que la mayoría de las personas tenemos capacidad de sobra para reponernos a una situación dramática. Sólo necesitamos buscar el entorno adecuado que nos brinde AMOR, SOLIDARIDAD y RESPETO por nuestro proceso.

Lamentablemente nuestro sistema de salud público no contempla las psicoterapias, pero es lo más eficaz, y qué queréis que os diga, en vez de compraros una televisión o un iphone, mirad si vuestra prioridad no es estar felices y pagaros una terapia.

ÚLTIMA BUENA NOTICIA: Las terapias de grupo son casi igual de eficaces que las terapias individuales y ¡son más económicas! Busca una terapia de grupo acorde a tu estado de gestación o de maternidad y no dudes en ir. Hazlo por ti, por tus hijos si lo prefieres, pero hazlo, porque te mereces ser feliz.


Puedes leer los artículos que he resumido aquí, con todas las referencias de los estudios que he mencionado:

Depresión en la etapa perinatal
Experiencia grupal de mujeres embarazadas y en etapa posparto y su relación con la depresión y algunos factores sociales.




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8 comentarios:

  1. Muy buena entrada, con lo poco que se habla del tema de la depresión en el embarazo. Yo la padecí y ni siquiera la pude reconocer, a pesar de tener experiencia en eso de los perdidos o depresivos mayores. Creo que debemos hablar mucho más de ella y si te parece hasta podríamos hacer algo juntas. Abrazo!

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    1. Hola! pues sí que hay que visibilizarla. Qué te parece si elaboro unas preguntas a modo de entrevista? Te gustaría?

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    2. Hola! Claro que me gustaria. A partir del lunes estoy de vuelta totalmente, yo te mando un mail y charlamos. Saludos

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    3. Te mando un privado por Twitter. Besos!

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  2. Pues en el Maternity Blues debo andar yo porque menuda llorera tengo ultimamente... por cierto, me encanta el nuevo look del blog ;)

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    1. Ains, pues cuídate dándote lo que necesites. Delega lo que puedas, pide ayuda... no lo descuides.
      Gracias reina, me has ayudado un montón!

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    2. En ello estoy preciosa, muchas gracias ;) Y para eso estamos, eh? Si no nos ayudamos entre nosotras... un besote!

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  3. Que dificil es esto... yo he pedido ayuda recientemente. Y me he lanzado a ello por mi peque, porque no quiero que le afecte a él mi estado (viva la culpa). Busco a otras mamás que cuenten su experiencia pero no encuentro a nadie que muestre el proceso...

    La culpa me persigue constantemente... más aún siendo psicóloga que la gente piensa que es como si estuvieras vacunada contra las enfermedades mentales y nunca pudieras "sucumbir" y tuvieras que ser siempre un remanso de paz y positivismo.

    Gracias por vuestros post <3

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