17.10.16

Octubre, mes del duelo gestacional.



Hola amigas, este mes está dedicado internacionalmente a la pérdida gestacional. Os dejo estas palabras que escribía aproximadamente hace un año, fruto de mi experiencia.

Nuestros hijos no nacidos merecen un lugar en nuestro corazón, nombrándolos y dándoles su lugar.



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Cuando ocurre un aborto espontáneo las mujeres sufrimos. Primero viene el dolor de la pérdida de nuestro bebé, ya sea de semanas o meses, y después sufrimos la violencia con la que se nos arranca el cuerpo de nuestro hijo muerto.

Es una parte de ti la que se pierde, un hijo, una vida juntos de esperanza y alegría.

Las mujeres que hemos perdido un bebé en la gestación debemos elaborar un duelo, sin embargo, no está autorizado, así tampoco nos lo permitimos y callamos.

Solo quien haya pasado por esto sabrá la pena e incomprensión que se siente cuando alguien dice "no pasa nada, eres joven". Cuando lo dice un familiar o amiga sabes que lo dicen con amor, para aliviarte, aunque pese. Lo inaudito es que médicos, matronas y personal sanitario lo digan y forme parte de sus argumentos cuando esta pérdida ocurre; que ni siquiera miren a los ojos mientras los tuyos están llenos de lágrimas.

Sospecho que es una forma de no sostener el dolor humano porque intuyen que la pérdida de un bebé en gestación es más dolorosa de lo que nos quieren hacer creer. Sospecho que nadie les ha instruido, porque si no, tanta distancia y trato inhumano no tiene explicación.

Un aborto te pone en una situación de vulnerabilidad. Si además te han legrado es una agresión al cuerpo, aunque esté justificado médicamente, las emociones son las que son: miedo, rabia, tristeza... y el cuerpo reacciona como sabe. Un aborto implica un duelo. No hacerlo contrae y bloquea el cuerpo generando dolores y tensiones. No se sana diciendo "ya está".

Hay vacío, contacto con la muerte, rabia, enfado, tristeza... La pérdida de un hijo al que hay que dar su lugar y despedir. Llorar. Nombrar. Agradecer su misión y lo que ha aportado para ti, para tu familia.

Es necesario tener un espacio donde expresar el dolor y la rabia, bien en una terapia individual, grupal, baile, canto... siempre consciente de las emociones puestas en juego.


La maternidad debe respetarse y darle el sitio que merece, dadora de vida. No respetar este proceso en cualquiera de sus fases o interrupciones conlleva dolor y perturbación porque es una traición a nuestra naturaleza. La sociedad ha despojado a la maternidad del sentido de su esencia de concebir vida, faltando todo el respeto a este acontecimiento donde están implicados la madre, el padre y el bebé, anulándolos como personas y convirtiéndolos en objetos.


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2 comentarios:

  1. Hola Carolina, valiente. Gracias por hablar una vez más de lo difícil, de lo incómodo, de lo que duele y muchos callan. Un aborto es un hijo que no nace a este mundo pero está vivo en nuestro corazón y una niña, como Olivia, que murió a los tres días de nacer, es una hija siempre presente y amada en cuyo nombre intentamos ser un poco mejores y ayudar a otros padres, concienciando también sobre estas muertes desde nuestro blog,
    Www.elplanetadeoliviayvioleta.es
    Un abrazo y besos para Ali♡

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    1. Hola Alicia, gracias a ti, también una mamá valiente y resiliente. Un abrazo!

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