16.5.16

Cuando el miedo me abruma



Hoy os hablo del miedo. Yo tengo miedo, es normal, es una emoción que nos protege de los peligros. Pero a veces, se dispara y me abruma. Os voy a contar algo que me ha pasado a mí estos días y seguro que a muchas os ha pasado, si no así, algo parecido.

Cuando el miedo me abruma. 


Os pongo en antecedentes. Mi pareja y yo hemos decidido casarnos, hasta ahí todo bien, sólo tengo un estrés soportable a la ceremonia que tiene origen en mi perfeccionismo y exigencia, pero que como ya me conozco, pues sé manejarlo. Pero no es esto de lo que os quiero hablar hoy.

Nuestra familia nos ha regalado el viaje de novios, así que hemos decidido viajar a la Riviera Maya. ¡Me hace tanta ilusión sentarme a tomar un cóctel bajo un cocotero! Pero de repente, mis sueños se vieron truncados por el miedo.

El virus zika y el embarazo. 


Como sabréis, porque la televisión no deja de hablar de esto, el virus zika está pululando por las zonas cálidas del planeta, no es mortal, pero lo malo de este virus son las consecuencias en las mujeres embarazadas, que pueden causar microcefalias en los bebés.

No, no estoy embarazada. Pero hemos decidido buscar un herman@ para Alicia ya mismo. El miedo viene ahora:

La nueva información sobre el virus dice que además de la picadura del mosquito, se contagia por transmisión sexual. Es decir, si pica al hombre, el virus reside en él durante ¡¡meses!!

Así que en mí se encencieron todas las alarmas. La cadena de pensamientos fue: voy a ir, va a picar a mi pareja, y si me quedo embarazada próximamente me voy a contagiar y voy a tener un bebé con microcefalia. ¡¡¿¿Una locura, no??!!

Pues os cuento que no soy la única, empecé a buscar en internet y en foros y hay gente que ha cancelado sus viajes. Parejas que van a retrasar la búsqueda de bebé, parejas que se harán pruebas médicas a su vuelta... incluso yo pensé en todo esto.

Revisando mi neurosis. 


Afortunadamente, como cada vez me conozco mejor, gracias al autoconocimiento, la terapia individual y grupal, en un rato empecé a darme cuenta de que me estaba controlando el miedo. Me estaba invadiendo hasta tal pundo de pensar en perderme un regalo hecho con amor.

Vamos a los números. 


Lo primero que hice fue ver cuántos casos se han detectado en México este año. Unos 200 casos. Me pregunté, ¿cuál es la población del país? 122 millones de personas aproximadamente. ¡¡Eso es 1 caso cada 610.000 personas!!

¿Estoy minimizando el riesgo?


No. De hecho, por mi experiencia, no puedo decir que "a mí no me pasará" porque ya contacté con el riesgo cuando mi hija sufrió un episodio aparentemente letal durante el piel con piel y no recibió la atención adecuada.

Estoy relativizando el riesgo. ¿Esto que quiere decir? Quiero decir que el riesgo no está en ir de viaje, sino en la mera existencia.

En España murieron en 2015, 1126 personas en accidentes de tráfico. Eso es aproximadamente 1 de cada 40.000 habitantes que tiene España. Sin embargo, sigo cogiendo el coche todos los días, hago mi vida y ni siquiera me planteo no coger el coche ni venderlo.

¿Por qué me he asustado con el virus zika?


Mi experiencia previa tiene una gran importancia: mi miedo a no tener un bebé sano, porque sé que pueden ocurrir estas cosas. Sin embargo, hay otro centenar de factores que yo no puedo controlar que pueden hacer que vuelva a tener un bebé con problemas.

Los medios de comunicación también tienen que ver. Por algún motivo que desconozco están poniendo el foco en esto e infundiendo miedo en la población. ¿Por qué no dicen nada de la correlación de la inseminación artificial y los bebés prematuros? La prematuridad tiene una alta tasa de parálisis cerebral, por ejemplo. Y las parejas siguen haciéndolo y asumiendo riesgos y teniendo bebés deseados.

¿Te ha pasado alguna vez que has cambiado tus planes por miedo?


Esto que me ha pasado a mí no es exclusivo en mí. Nos ocurre frecuentemente que nos dejamos llevar por el miedo y no hacemos aquello que queremos. 

Finalmente he decidido aceptar mi regalo, seguir con la vida. Evidentemente seremos precavidos y haremos caso de las indicaciones llevando antimosquitos especiales y protegiendo la piel con ropa apropiada.

Es lo que yo puedo hacer, lo demás, es incontrolable e impredecible.

PsiConsejos

No criminalices el miedo. Es una emoción que nos protege y nos defiende.

Discrimina del riesgo real del imaginado. No todos los sucesos tienen la misma probabilidad, es una realidad.

Entrégate a la vida con ecuanimidad. No estamos libres de sufrir algún percance en nuestra vida, pero eso no quiere decir que debas encerrarte en una habitación y tirar la llave. Evalúa los riesgos en la medida de lo posible y lánzate a por tus sueños.

¿Te ha pasado alguna vez que has renunciado a un proyecto por miedo? ¡Deja un comentario y me lo cuentas!

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6 comentarios:

  1. Seguro que os lo pasáis genial.. nosotros fuimos allí también de viaje de novios y volvíamos encantados. Yo siempre digo que cualquier día se puede caer una maceta de un balcón y darte a ti, pero no por eso vamos a dejar de salir a la calle!

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    1. Cuanta razón tienes, pero a veces el coco da muchas vueltas! Besos

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  2. Gracias por los consejillos. Si hubiese dejado algo por miedo no hubiese tenido a los gemelos. Pásalo muy bien y felicidades por la boda

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  3. Yo soy super miedosa! Y mas por lo q imagina mi cabeza q x lo q pasa en realidad....a veces hago ejercicios para evitar pensar asi xo es cierto qnel miedo es constante en mi vida y es una gran caca!!! Me quedo cn alguna de tus frases xa meditar.. beso!

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    1. Que te sirva un poquito es genial!. Yo también tengo pensamientos rarísimos de miedo y tengo que centrarme en el aquí y ahora para pararlos.

      El miedo nos cuenta una película de terror, y a veces hay que darle al stop. Besos!

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