11.4.16

Carta a una mamá en Idomeni



Siento vergüenza. Así es cómo quiero empezar esta carta para ti, mamá en Idomeni. Necesito decirte que al otro lado de esa frontera inhumana hay mamás como yo que no estamos de acuerdo con el maltrato que están ejerciendo contra vosotras, vuestros niños y familia.

Me siento engañada por Europa. En realidad, no es un engaño porque ya hace tiempo que tengo abiertos los ojos. Europa es sólo un chiringuito donde unos pocos se enriquecen y los demás vamos tirando con lo que podemos. No te voy a mentir, al menos estamos seguros la mayoría del tiempo.

Estoy enfadada. Cuando veo las imágenes de la crudeza con la que tratan a vuestros pequeños, y yo veo a mi hija... ¡siento ira! Si trataran así a mi hija no sé lo que haría...Sé que no pierdes la esperanza, en el fondo, mamá de Idomeni, por eso tenéis paciencia. Sobrevivís.

No entiendo cómo siendo mucha gente la que estamos en contra de barbaries como el ataque con gases de ayer, no se traduce eso en las decisiones de nuestros gobernantes. De hecho, no sé cómo elegimos a nuestros gobernantes... 

Eso me lleva a pensar que a lo mejor somos minoría los que pensamos que es injusto que hayan cerrado las fronteras. A lo mejor hay mucha gente egoísta a este lado de la frontera. No me importa, aunque yo sea la única en decírtelo. No me gusta que os maltraten, mamá de Idomeni.

En el año 39 tuvimos un conflicto que dejó marcada a Europa, sufrimos el maltrato y las atrocidades de una idea loca: la xenofobia. No sé cómo, ahora somos nosotros los maltratadores. ¿Tan poca memoria tenemos?

Mamá de Idomeni, si te llega esto, quiero pedirte disculpas. Me siento impotente. Ayudo como puedo a asociaciones que trabajan sobre el terreno para que ellos sean mis brazos y mis piernas (Proactiva Open Arms o Médicos Sin Fronteras). Tengo mis límites, tengo mi propia lucha como madre. Pero mi dolor hace que sea sensible al tuyo.

Yo he sufrido la injusticia. Sé lo que es eso. No me salen las palabras adecuadas para decirte que luches, que aguantes, que aquí al otro lado hay gente preocupada, que nos da asco la actitud de Europa.

A mí me está ayudando tener una red de solidaridad, respeto y amor. Familia, amigos, conocidos y desconocidos de la red me han tendido una mano y he podido hacer mi proceso de resiliencia. Por eso es tan importante el apoyo. Todo el mundo debe saberlo.

Ni siquiera sé cómo terminar, cualquier fórmula no refleja lo que siento. Es muy serio. Sé que este rincón es muy pequeño, y es imposible que te llegue, pero necesito expresar que creo en tu lucha, mamá en Idomeni.

Ten mucha fuerza, mamá en Idomeni.  Yo seguiré aportando mi granito de arena de la mejor manera que pueda.

Un abrazo.



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4 comentarios:

  1. Hola, yo tampoco lo entiendo. No puedo comprender esta situación. El egoísmo de los que piensan que esos pobres migrantes no son dignos de esta Europa. No comprendo cómo se puede ser tan cruel. Porque a pesar de todo, yo sigo creyendo en la bondad del ser humano, a pesar de ver esta clase de actos que me hacen creer lo contrario. No comprendo tampoco cómo los que estamos en contra, no nos movilizamos para no permitirlo.
    Cuentos de amatxu

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    1. Ese era la intención de mi carta. No entiendo qué pasa, que no es un escándalo. ¿Esto es Europa? Pues yo me avergüenzo. Gracias por pasarte. Besos!

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  2. Sinceramente a mí estos temas me sobrepasan por la impotencia y vergüenza que me dan.
    Y lo peor de todo, es que esto seguirá y seguirá, y seguiremos viendo imágenes así en otro rincón del mundo. Lo que la gente no piensa es que cualquier día somos nosotros con nuestros hijos. Muy triste.
    El mundo es de cuatro que deciden lo que les interesa.

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    1. Pues sí, Cris, pero a veces la sociedad se une y consigue cosas grandes. Tomaremos conciencia. Besos.

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