28.3.16

¿Quién es cómplice silencioso del bullying?



El bullying es el acoso escolar. Es una situación donde un alumno somete a otro a una situación vejatoria sostenida en el tiempo lo suficiente como para causar perturbación emocional, física y social a la "víctima".

Entrecomillo "víctima" porque con esta definición estamos poniendo el foco en el que recibe el acoso: el acosado.

Sin embargo, intuyo que hay una parte más poderosa para acabar con el bullying, y es el cómplice silencioso.

Pero, ¿quién es cómplice silencioso del bullying?


Estos cómplices son el resto de compañeros y docentes del centro. Son los padres del acosador y también el resto de padres que están en disposición de ver.

Seguramente ahora mismo estés incómoda con esto que te estoy contando. Pero es así.

Si miramos para otro lado mientras se comete una injusticia, somos cómplices.

¿Qué podemos hacer para frenar el bullying?


Desde mi punto de vista, el cómplice silencioso tiene una forma de romper la relación abusiva entre el acosador y el acosado, y es denunciando lo que está pasando justo cuando está pasando.

Para eso debemos ser conscientes de qué es una agresión.

La agresión no es sólo física. Las palabras también agreden, los gestos y el tono pueden ser más dolorosos que una bofetada. 

Los adultos debemos estar conectados emocionalmente para poder trabajar con los niños y adolescentes. Si no lo estamos, no podemos ayudarles con el ejemplo. No podemos detectar la agresión y no podemos ponerla en evidencia.

¿Sería descabellado parar una clase para preguntar al acosador en privado, para qué ha hecho tal cosa?

Lo más seguro es que el acosador esté haciendo pasar al acosado por la misma penuria que él ha pasado o está pasando. Quizá no tiene otra forma de gestionar la envidia, el enfado o la depresión.

Si pudiéramos destinar una hora de clase a la semana a educación emocional ahorraríamos muchos conflictos. 

Todos agredimos, la cuestión es ser conscientes de cuándo lo hacemos, para qué lo hacemos y si es posible reparar el daño.

La ira nos desconecta del dolor. Hay muchos niños y adolescentes pasando por malos momentos y se expresan tiranizando a otros.

Los adultos somos un ejemplo para ellos y solemos criticar a los vecinos, contestar mal a nuestras parejas, mofarnos de la autoridad, juzgar al diferente... Inconscientemente, estamos validando las mismas conductas que después condenamos. Tenemos mucho sobre lo que reflexionar.

Sólo el autoconocimiento nos acercará a vivir con conciencia, ésta es el ingrediente básico para saber qué es exactamente lo qué estamos haciendo.

Bullying y resilencia. 


Quiero aportar algunos datos que son esperanzadores, y es que el 80% de las personas que han sufrido un trauma en su vida llegan a ser adultos orientados a un futuro con bienestar psicosocial.

Si estamos atentos a nuestros jóvenes podemos ayudarles. Los niños asumen bien las terapias y los adolescentes tienen una herramienta muy poderosa en la terapia de grupo.

Lo que sí me preocupa es que la sociedad tiene arraigado que los psicólogos solo tratamos gente loca (sin entrar a valorar este juicio sobre las personas con enfermedad mental), como la de las películas o algo así. No es cierto. Cualquiera que haya sufrido en su vida va a encontrar ayuda en un terapeuta que le trate con amor y respeto. 

La resiliencia es una cualidad que nace de la relación amorosa y solidaria con otras personas.

¿Dejamos de victimizar al acosado?
¿Nos atrevemos a dejar de ser cómplices?
¿Reeducamos al acosador?

Todos tenemos la oportunidad de coger el camino hacia una vida pacífica y llena de bienestar.

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4 comentarios:

  1. Yo he sufrido bullyng mucho tiempo y la verdad es que habían muchos padres que veían lo que sus hijos hacían y me acusaban a mi de ''provocar'' y que si niño no hacía nada. Y los profesores siempre decían que eran cosas de niños. Ya, pues la ansiedad que yo padecía, no era de niños

    Saludos.

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    1. Es por eso que el foco no hay que ponerlo solo en el acosado, eso no ayuda. Hay que implicar al resto de la comunidad y cada uno que asuma su parte de responsabilidad.

      Gracias por tu comentario. Un abrazo.

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  2. tan cierto y tan grande el problema... algo que al menos hoy hablamos de ello, antes pasaba y hasta toleraba, yo me sentí en determinado momento acorralada y gracias a los estímulos correctos hoy soy una mujer segura y plena. un beso carolina!

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    1. Es el poder de la resiliencia! Si tenemos un entorno que facilita el amor y la solidaridad, las personas pueden afrontar sus traumas y vivir plenamente a pesar de eso. Un beso!

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