3.2.16

Adelgazar con culpa y miedo

Voy conduciendo y en una cadena de radio informan que un "estudio" dice que si pones un espejo mientras estás comiendo, sobre todo comida chatarra, te ayuda a adelgazar porque te sientes culpable y te entran remordimientos por el miedo a engordar.

Comer delante de un espejo te hace sentir culpable.


Así me quedo

Me pongo a reflexionar.

¿Cómo nos prestamos a ese maltrato? Sí, porque generar culpa y miedo en una persona es un maltrato. Así que desde el maltrato, mal camino para adelgazar.

¿Para qué queremos adelgazar? 


¿Para entrar en una 38? Eso debería ser una consecuencia de tu amor hacia tu cuerpo, ese cuerpo que es lo único que te sostiene, una herramienta, un instrumento para vivir, un bello lugar en el que habita tu psique.




Mi proceso personal con la gordura me ha llevado a darme cuenta de que detrás de la obesidad, la mía, no voy a generalizar, hay enfado e insatisfacción.

Así que antes de ponerme a adelgazar, me propuse ser capaz de expresar las emociones, todas, y hacer lo que yo quiero, con honestidad; nada de tener en cuenta lo que los demás esperan de mí. 

Entonces, que me enrollo, ¿cómo es que la culpa y el miedo a engordar sirve para adelgazar? A lo mejor te sirve una semana, pero a la segunda, lo mandas todo a paseo, más cabreada y frustrada contigo misma que cuando empezaste, y en ese estado, nada importa y vuelve el maltrato, y coges dos kilos más.

Para mí, el mejor método para adelgazar es comer sano y rico. Cuidarme. La pérdida de peso vendrá por sí sola.

Para cuidarme, me tengo que amar, mirarme al espejo y ver un ser único y bello sólo por existir. Sin juicio

La culpa y el miedo son dos emociones egodistónicas -incómodas y que crean sufrimiento, hablando claro-. Son emociones que no sirven para educarnos.

Educar significa sacar lo mejor de nosotros, guiarnos para poner fuera lo mejor. La culpa y el miedo no ayudan a sacar lo mejor, sino a inhibirnos, coartar nuestra libertad. 

Por eso, si pretendes perder peso, ni la culpa y ni el miedo te van a ayudar, sino todo lo contrario. ¿Sentirte culpable por tu obesidad? Tus kilos son un signo, están ahí para algo que no puedes afrontar de otra manera. Tu tarea, entonces, es encontrar otro camino más egosintónico -acorde y cómodo- para ti y responsabilizarte de tu cuidado.

Un estudio que incite a la culpa y al miedo para adelgazar, perdonadme, pero para mí no es serio.



5 comentarios:

  1. Me parece muy interesante lo que cuentas, pero ¿cómo haces frente a esa situación? A mi me pasa lo mismo y hace años que no encuentro el equilibrio mental necesario para hacer frente a una dieta de adelgazamiento.

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  2. Me parece muy interesante lo que cuentas, pero ¿cómo haces frente a esa situación? A mi me pasa lo mismo y hace años que no encuentro el equilibrio mental necesario para hacer frente a una dieta de adelgazamiento.

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    1. Uyyyy ¿cómo se me ha pasado este comentario? Pues yo llevo haciendo terapia 2 años. Con un estilo saludable un año y pico, y 20 kilos perdidos y con ganas de más. Besos!

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  3. Pues comparto tu opinión creo que da mejor resultado una alimentación sana y a malas aceptarte a ti misma. Yo no he recuperado mi peso después de mi tercer embarazo pero nunca se me ocurrirá sentarme delante un espejo mientras como!! Besitos

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    1. Gracias por tu comentario! Los espejos son para mirarse y decirse "bella", no para torturarse. Besos!

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