13.1.16

Ser madre y cómo tener sexo sin morir en el intento



Sí, la sexualidad es importante en la vida porque es una de las vías de disfrute del cuerpo más directas. El cuerpo es la llave para estar presentes, y por eso el sexo, si es consciente, nos pone en una situación de entrega íntima y única. El cuerpo nos ata al presente, nos aleja de la madeja de pensamientos que nos distraen.

Cuando una pareja es joven y sin la responsabilidad de un hijo, el hogar es para ellos solos, no hay límites de hora ni de espacio. Sin embargo, cuando vienen los hijos, ¿qué pasa? Yo no sé vosotros, pero lo que yo he visto en los adultos que me ayudaron a crecer es que "eso" había que esconderlo. Nunca pillé a mis padres, y por lo que chismorreaba con mis amigas, ellas tampoco, y si alguna vez lo hicieron, era algo excepcional.

En la universidad, en las asignaturas sobre psicología evolutiva precisamente se hablaba de esto, ¿cómo viven los niños la sexualidad de sus padres?, y parece ser que cuando se ha explorado esto, los niños lo viven con naturalidad, y como una expresión más de amor entre los padres. Entonces, aunque evidentemente el sexo se practique en la intimidad, ¿se debe invisilibilizar? ¿se debe hacer como si no existiera? Esta visión cambió mis prejuicios. El espacio debe ser íntimo, pero no creo que haya que esconder que los padres practican sexo y se aman y se divierten.

Escuché a un papá decir una vez que cuando los niños veían la tele, ellos aprovechaban para esconderse en la habitación. Así que era escuchar la canción del Pocoyó y ya les ponía cachondos. Chistes aparte, cuando eres madre, el sexo puede ser un poquito más planificado.

Que sea más planificado no necesariamente lo hace más aburrido. A esas alturas se puede aprovechar la madurez de la relación para saber lo que le gusta a tu pareja, preparar el entorno, pedirle lo que te gusta... Cuidar el espacio adecuando la temperatura, con una luz apropiada -sí, porque con luz puedes ver el cuerpo del otro y el tuyo, mirar a los ojos...-, quizá unas velas perfumadas y música. A lo mejor jugar en la ducha...

Esta planificación yo lo veo como una ventaja. La espontaneidad deja paso a la tranquilidad y la expectativa de un momento que nos agrade.

Como nota final, para aquellas parejas que han vivido un episodio duro, como el que yo pasé en el nacimiento de Alicia, el duelo se llevará por delante las ganas de arrimarse, pero pasará. Recordad que estáis en el mismo barco. Quizá al principio baste estar abrazados, sosteniéndoos el uno al otro. Los momentos de intimidad fortalecen a las parejas que están pasando por un momento de duelo. Si sientes que te alejas de tu pareja, es posible que le estés culpando por algo, inconscientemente. Ocurre, no te culpes. Nunca viene mal ponerse en manos de un terapeuta, yo lo hice, y salimos reforzados. El duelo poco a poco fue dando paso a la alegría y a las ganas del otro.

Fdo: #UnaMamáResiliente.

1 comentario:

  1. Es muy difícil buscar el momento, el lugar y la hora, sobre todo porque estamos todos más cansados.
    Para con ellos debemos ser naturales en todo y no esconderse para darse besos y arrumacos, así lo verán algo natural.
    Y buscar momentos para avivar la relación, eso que nunca falle!!
    Un saludo, me ha gustado mucho, lo comparto en twitter

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