28.8.16

Mi peque no quiere hacer caca



Me gustaría poder arrojar un poco de luz sobre este "fenómeno" que últimamente veo mucho entre papás tuiteros y grupos de Facebook... ¿qué le pasa a mi peque que no quiere hacer caca? Eso sí, mi enfoque es humanista y gestáltico, también tengo presente el desarrollo neurofisiológico de los niños.

Antecedentes.


Esto que voy a contar es importante para que podamos mirar un poco en la psique de los niños. Un bebé cuando nace no tiene conciencia de yo-tu. ¿Qué quiere decir esto? Significa que un recién nacido si tiene hambre y su madre no le da pecho, no va a razonar "mi madre no me da el pecho" sino que su percepción será "no puedo satisfacer mi necesidad".

Sus límites con el entorno están difusos. Si un bebé con mucha frecuencia es olvidado en su cuna y no se le atiende, crecerá con la autopercepción de autoabandono, de ser incapaz de satisfascer sus necesidades.

Es por esto que los bebés necesitan los brazos de mamá y papá y el contacto. No necesitan estar en una cuna, sino pegados a la piel de otro humano. Los bebés no se "mal acostumbran" a los brazos, de hecho, intentar "independizarlos" antes de tiempo, hará adultos inseguros de sí mismo.

No voy a profundizar más en esto, pero este proceso es gradual. Su experiencia con el entorno es lo que les va a definir sus límites paulatinamente. Hay un libro muy interesante que habla de los límites del ser que se llama Ternura y agresividad, de Juan José Albert, y aunque puede parecer un poco complejo, es muy interesante.


La fase anal. 


Freud determinó estas fase del desarrollo porque precisamente en esta edad, los 2-3 años es cuando empieza a madurar neurológicamente la zona anal y lo relacionado con el control de esfínteres. Es decir, el niño empieza a tener una conciencia de su cuerpo más afinada e intensa.

Es una experiencia nueva para los niñ@s y Freud lo relacionaba con el placer de controlar los esfínteres.

¿Y qué pasa que mi peque lo evita?


Bien, aquí está el asunto y donde quiero dar un par de ideas nuevas sobre esto. Los niños viven en un entorno determinado, y la relación con ese entorno, determinará su experiencia. Cuando se niegan a hacer caca puede ser por uno de estos motivos o por todos a la vez.

Rechazo. 


Movido por las prisas de la "operación pañal" por ejemplo, el pequeño puede empezar a vivir ese momento con tensión. Malas caras por los escapes, por la exigencia, o asco por parte de sus cuidadores, puede hacer llegar el mensaje de "hacer caca no es aduecuado".  En ese momento el niño, por lealtad a sus cuidadores, hará lo que le piden, y empezará a evitar el momento.

Para los adultos las heces son un desecho antihigiénico, pero ¿recordáis lo que conté al principio? El niño percibe sus heces como algo suyo, una parte de sí, algo que él ha creado, y por tanto, espera que sea bien tratado.

Miedo. 


Si el niño ve que sus heces se van por el váter sin contemplaciones, es posible que tenga miedo de a dónde va "eso que es suyo". Aquí está la imaginación de los padres para crear una historia con un final concreto que el niño acepte.

¿Y cómo podemos ayudarle?


En primer lugar hacer una revisión de lo que ocurre cuando el niño va a hacer caca. Quién le atiende, cómo, qué actitud tiene... básicamente los padres debemos recibir el "regalo" con la dignidad que merece.

También podemos intentar explorar qué fantasías hay en el niño sobre esa experiencia. Dibujar con ellos, inventar un cuento o jugar con plastilina para ver en qué punto se encuentran y si hay algo que nosotros podamos añadir. Tened en cuenta que la psique de un niño de 2-3 años no es como la de un adulto.

Muchos padres también comparten ese momento con sus hijos, de hecho, los niños persiguen a sus padres y no suelen respetar la intimidad del baño, es buen momento para resolver sus dudas si preguntan y hacerlo con naturalidad. 

La "operación pañal" es algo que a mí personalmente me parece que a veces se hace con demasiada prisa. La exigencia de entrar al colegio sin pañales puede causar un gran impacto emocional en aquellos niños que sencillamente no hayan madurado para controlar sus esfínteres. No podemos obligar a un niño a no usar pañal, podrá hacerlo cuando le toque.

Estamos en un escenario nuevo para nosotros, pero hay que armarse de paciencia y amor. Hacer caca es un acto sagrado. :)

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4.7.16

¿Cómo es que los homosexuales se atreven a criar hijos?



Esta semana en Sevilla se presentaba una exposición fotográfica llamada Orgullo en Sevilla. Lo triste es que han amanecido con pintadas homófobas, de alguno que no sabe, que eso que más le perturba, es seguramente lo que más niega de sí mismo... pero no, hoy no voy a hablar de eso.

Leí una entrevista a la pareja artífice de tal exposición. Casi seguro que me los he tropezado alguna vez por la calle, pero nunca me han llamado la atención, claro, dos personas y un niño pasan inadvertidos, al menos para mí.

Uno de ellos decía que cuando la gente les preguntaba, enseguida saltaban los clichés, y uno de ellos, relativo a la parentalidad, es "¿pueden los homosexuales criar bien a sus hijos?" No me digáis que nunca ha saltado el debate a la mesa... porque no os creería. Un debate de estos de sobremesa, cuñado incluido.

Pues bien, os voy a dar unas nuevas ideas al respecto y al final, podréis contestar a la pregunta. Algunos de los argumentos que escucho a algunas personas son estos:

Los niños salen homosexuales.


Este es el argumento más peregrino que escucho más a menudo. Es confundir churras con merinas, es simplificar al máximo un proceso madurativo y educativo al ridículo. Los niños que son criados por personas homosexuales -reconocidas y a gusto- son más tolerantes a la diversidad. No necesariamente tienen que tener una orientación sexual u otra.

Y no tengo que decir que argumentar esto, ya deja claro que tienes miedo a la homosexualidad, la consideras un problema y no lo es.

Yo no quiero que los niños sufran por ser homosexuales. 


Más de lo anterior, es la excusa que se usa frecuentemente. No se trata de evitar que los niños sean homosexuales, se trata de que la sociedad acepte que se ama a una persona, no a los genitales. ¿A caso piensas en los genitales de tu pareja más que en ella? (Ejem...)

Los niños deben aprender el rol que les corresponde. 


¿Esto exactamente qué significa? ¿Que tiene que aprender que mamá plancha y papá arregla el coche? Desde luego rezuma consolidación del sistema patriarcal por todos lados. ¿Significa que los niños deben aprender a comportarse como niños y las niñas como niñas? Si admitiéramos esto a raja tabla, yo me pregunto, ¿los niños viven aislados? Porque tienen amigos y amigas, primos y primas, abuelas y abuelos, televisión... es decir, no se van a perder ni un ápice de los roles de género que la sociedad impone. No deja de ser una excusa.

Necesitan a su padre y a su madre. 


Este argumento refuerza el anterior para seguir perpetuando el modelo de familia patriarcal. Hace unos años que se resolvió este dilema. La psicóloga María del Mar González Rodríguez, de la Universidad de Sevilla, hizo estudios longitudinales (de los que hay que esperar muchos años a ver los resultados) y se dio cuenta de que los niños de parejas homosexuales no tenían apenas diferencias con respecto a los criados por parejas heterosexuales. Salvo que los primeros eran más tolerantes.

¿Cuál es el problema entonces de la homosexualidad?


El problema es que estamos poniendo el foco de la crianza en el sitio equivocado. Los niños no necesitan un par de personas con genitales diferentes para ser bien criados, sino personas que los AMEN por encima de todo.

Pueden ser mamá y papá, dos mamás, dos papás, una mamá, un papá... y una tribu completa. Siempre que estos sean queridos, bien tratados y respetados, nuestros hijos e hijas crecerán felices. 

La homosexualidad no es un factor determinante para la crianza de los hijos, sino el amor que les damos.


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20.6.16

¿Para qué castigas a tus hijos?



Me gusta cuestionarme las cosas, es algo natural en mí. Nuestro sistema educativo ha cambiado muy poco desde hace 30 años. A los niños y niñas se les anima incansablemente a "portarse bien" y se les humilla con una cruz roja en el cuaderno cuando se equivocan.

Se les castiga cuando cometen errores y hacen daño a los demás. ¿Creeís que hay otra alternativa? Yo sí.

"Mi hijo se ha portado mal"


¿Qué es "mal"?¿Te lo has preguntado alguna vez? A veces comportarse mal es levantarse de la silla, o reirse a carcajadas... no son malos comportamientos, sino inadecuados para ese momento. Nuestros niños nacen libres, y nosotros poco a poco los amoldamos a lo que la sociedad espera de ellos. Leído así suena bastante triste, ¿no es cierto?.

Quizá lo primero que debemos plantearnos es el modelo de escuela que queremos. No seré la primera que reflexiona sobre esto y piensa que quizá mantener pegados a la silla a los niños durante horas sea contraproducente... pero si no queremos enfrentarnos al sistema... ¿qué hacemos?

¿Castigar o educar?


Imagina que estás en clase y antes de finalizar, un alumno tira una bola de papel al otro. El maestro castiga al primero sin recreo. Esto es bastante común. ¿Creéis que ese alumno que ha tirado la bola de papel aprenderá algo? No. Su mecanismo será echar la culpa al otro, al maestro... pero no aprenderá nada.

La intervención educativa. 


Identificar el daño o aquello en lo que vamos a intervenir. 


Muchas veces ni los profesores son conscientes de esto en las aulas; no saben que ellos están siendo agredidos o el grupo está siendo agredido. Las mofas, interrupciones, lo que llamamos "faltas de respeto" son agresiones al grupo que tienen como fin perturbar la paz del grupo.

En el ejemplo que he puesto, quizá en unos minutos se podría identificar esta agresión. Quizá preguntarle al que ha recibido la agresión cómo se ha sentido, preguntar al que ha agredido qué pretendía... preguntar cómo se podría reparar el daño y dar la posibilidad para que se vuelva a restablecer la tranquilidad en el grupo.

Pedir disculpas, aceptarlas o no...


Dar la oportunidad de pedir disculpas y el espaci para que se acepten o no. Para esto, el profesor tiene que saber cuándo se está recibiendo una agresión, y creedme, muchas personas no saben que están siendo agredidas. Van con una sonrisa por la vida, con un pellizco en la boca del estómago que no entienden.

Castigar es fácil. Educar conlleva un acto de consciencia para el que hay que explorar un poquito en nuestro interior.

Identificar aquello en lo que queremos hacer una intervención educativa es un paso previo. Después invitar a los alumnos y alumnas que puedan pedir disculpas, y que el otro pueda pedir cómo reparar el daño de una forma justa. También facilitar la experiencia del enfado, quizá no se acepten inmediatamente las disculpas del otro...

Castigar aleja de la experiencia natural de error-responsabilidad-reparación. Al fin y al cabo, todos podemos hacer daño. 


¡Feliz día!

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13.6.16

Leche materna desde el corazón



Hace unos días Nuria, de ItMum me dijo que le ayudara a conseguir un reto. Este reto mezcla la leche materna, la solidaridad y el dinero. Sí, el dinero. ¿Crees que el dinero no lo es todo? Pues te voy a desvelar una cosa...


Acción contra el hambre te necesita


¿Sabes quiénes son Acción contra el hambre? Te dejo su enlace aquí para que les eches un vistazo y te informes. Son una de estas ONGs que incansablemente informan y se mueven  para prevenir la pobreza.

Lo que los gobiernos no hacen, lo hacen las ONGs, es una realidad. 


En este caso, nos avisan que empieza la hambruna en la zona de Sahel, y para los bebés, la leche materna es la única salida.

Puedes leer en su web lo que pasa, y yo insisto en que la leche materna es un alimento disponible para sos bebés.

El dinero no da la felicidad, pero sí ayuda a cubrir necesidades básicas


Acción contra el hambre pide tu dinero para paliar los problemas de los conflictos de la zona, para que los recursos de resiliencia de esas personas no se agoten y puedan continuar viviendo. Nosotros tenemos problemas, pero cuando miramos a nuestro al rededor, tenemos comodidades.

No se trata de sentirnos culpable por ello, todo lo contrario, creo que nosotros tenemos estas comodidades porque nuestros antepasados tuvieron una historia, y es honroso que las podamos disfrutar. Ahora nos toca ayudar a otros a que puedan sobrevivir.

Por eso, aunque yo tengo mi propia lucha con mi hija, creo que hay sufiente riqueza en el mundo como para que todos podamos tener lo mínimo, incluso una vida digna.

El poder de la teti. 


Es un equipo de diez blogueras que estamos recaudando fondos. Venga, anímate! 5, 10, 15, 20 euros sirven. Grano a grano se hace un granero.


Seguramente te vengan a la cabeza muchos argumentos para no donar; desde el "no tengo dinero" hasta el "de eso no me tengo que ocupar yo". Puede que sean válidos, pero mientras tanto, hay niños que no sobreviven. ¡Vamos!

¡Gracias por ayudar!





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6.6.16

Donde la maternidad y la psicología se encuentran



¿Maternidad y psicología? ¿Qué es esto? ¿Pero la psicología no es para los locos?...

La psicología es una disciplina que se encarga explorar la psique del ser humano; y cuando se une a la maternidad, nace la psicología perinatal.

¿Qué es la psicología perinatal? 


Es la rama de la psicología que aborda los aspectos psicológicos y emocionales durante la concepción, embarazo, parto y puerperio hasta los 3 años.

Amigas, todo lo referente a la maternidad, las angustias, dudas, inquietudes, alegrías, tristezas... que nos provoca la maternidad. Es precisamente este momento que algunas estamos viviendo y que a veces no sabemos qué hacer o tenemos dudas.

Pues ahí está la psicología perinatal para orientar y acompañar a las mujeres en este proceso.

¿Y cómo me puede ayudar?


Una psicóloga perinatal va a darte las herramientas que necesitas para encontrar el autoapoyo y el bienestar en tu proceso.

Va a darle autoridad a tus capacidades, mermadas por una sociedad medicalizada donde se nos ha quitado mucho poder de decisión sobre nuestros cuerpos.

Va a fomentar tus habilidades, que ya tienes, para parir, cuidar a tu bebé y a ti misma.

En definitiva, la psicología perinatal pretende conectarte con tu proceso de embarazo, de creación de vida y de crianza.

El amor, el respeto y el buen trato son pilares fundamentales que yo añadiría para poner el broche de oro a esta parte de la psicología tan necesaria.

Ojalá muchas mujeres pidan psicólogas en sus centros de salud, muchas matronas quieran este apoyo en las clases de preparación al parto, muchas profesionales de la salud maternal se animen a requerirnos, para que podamos acompañar desde el respeto y crear ese clima tan necesario en un proceso tan delicado.

Este sábado fue la Muestra de Psicología en Sevilla y el grupo de trabajo de Psicología Perinatal al que pertenezco estuvo allí, estuvimos presentes, y es sólo el principio.

Si nos necesitas, recuerda, hay profesionales que nos estamos preocupando de la salud emocional de las mujeres en esta etapa.

¡Gracias por tu interés!


Enlaces:

Asociación Española de Psicología Perinatal


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31.5.16

Reciclar no basta

¿Te has dado cuenta de cuando vas al súper y llegas a casa la de envases que van directamente al reciclaje? Cartones que envuelven los yogures, plásticos que envuelven las latas, anillas, cartones y bolsitas que envuelven cápsulas de café, galletas... y una larga lista. ¡Pues con reciclar no basta!

Es necesario una política de envases sostenibles que en España no hay. 


Envasamos como si no hubiera un mañana, y a este ritmo, no habrá futuro porque el planeta estará tan contaminado que solitos nos crearemos enfermedades que nos irán matando.

¿Sabías de la existencia de un séptimo continente de plástico? Lo estamos creando en nuestros oceanos, los peces lo están comiendo, esas partículas se están disolviendo en el mar poco a poco y tienen tóxicos... en fin. Nada bueno.

Yo reciclo, pero no basta. 


¿Y si además de reclicar los supermercados se plantean unos envasados sostenibles? La mayoría son prescindibles, como los dichosos cartones que envuelven los yogures. O los plásticos que envuelven las latas.

Cartones que envuelven los yogures... ¿para qué?


Mercadona, Lidl, Aldi, Más, Carrefour, Hipercor... se tienen que implicar más en esta labor. 


Los consumidores podemos hacer presión no comprando algunos productos. Yo ya me estoy planteando jubilar la cafetera de nespresso y pasarme a una de toda la vida, porque el precio que estamos pagando por la comodidad es muy alto.

Para sólo 10 cápsulas de café, cartón y plástico.


Pero esto es lento, no basta. Ecoembes nos anima a reciclar, pero no basta. Insisto. Debemos envasar menos o buscar alternativas biodegradables. 


Son preguntas que me hago, son inquietudes que tengo. En mi mano está la acción que yo pueda hacer, pero esto no puede esperar más. Por esto desde este rinconcito pido a los supermercados más conciencia a la hora de envasar. Al próximo gobierno una política de más conciencia ecológica en el envasado.

Y tú, ¿Te has percatado de todos los residuos que se generan nada más meter la compra en la cocina?

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23.5.16

¿Para qué tienes hijos?

 

¿Qué es un hijo? ¿Para qué viene al mundo? 


Son dos preguntas, que si las aclaras, te facilitará la crianza. Los progenitores solemos enredar mucho las cosas.

¿Para qué tienes un hijo?


Pues hay gente que tiene los hijos porque toca. Además lo hacen en riguroso orden establecido. Otros lo hacen por presiones familiares. "¿Cuándo me vas a hacer abuela/o?". Hay otros que lo hacen con la fantasía de tener hijos con profesiones importantes, desde deportistas de élite hasta científicos. Hay otras personas que tienen hijos para que los cuiden cuando sean mayores...

Pues todas esta gente al final, se verán angustiados porque "sus hijos no son lo que esperaban" y el conflicto familiar está servido. Esto se acentúa en la adolescencia y tiene consecuencias vitales en la adultez como ansiedad, sensación de fracaso, duda existencial...

Un hijo no viene para cumplir sus expectativas. 


En el momento en que el bebé se está gestando, tiene su propio camino en la vida. Si nos empeñamos a que tenga un destino concreto, podemos estar seguros de que hay una alta probabilidad de ser infelices, ellos y nosotros.

Si tú sueñas con que tu hijo sea médico o abogado, futbolista o tenista... el sueño es tuyo, no de tu hijo. Si piensas que podrás inculcarle las ideas, claro que te hará caso, por lealtad, pero estará viviendo una vida hipotecada.

Un hijo no es una parte de ti. 


No es tuyo. No pretendas con esta posesión indicarle sus pasos, a dónde tiene que ir ni qué hacer. No es tu posesión ni un miembro de tu cuerpo.

Algunas mamás tenemos esta fantasía. Pero eso dificulta la crianza, puesto que entorpece que podamos apoyarles en su exploración de la vida hacia la independencia. De eso se trata, siempre respetando sus tiempos.

El bebé nace dependiente y progresivamente lo ayudamos a ser independiente. No pretendas que con 8 años sea un adulto en miniatura.

Un hijo no viene para calcar tus pasos. 


Nosotros tenemos una creencia concreta de cómo tiene que ser la educación y a qué nos debemos dedicar. Básicamente la angustia de los progenitores viene cuando el niño no va bien en el cole y lo relacionamos directamente con su futuro.

Mi postura con esto, y no estoy sola, ¡menos mal! -escritores como Borja Vilaseca y las escuelas humanistas tienen esta idea- es que la "educación" actual está obsoleta. Es más bien adoctrinamiento para seguir con un estilo económico y social obsoleto basado en la producción.

El futuro es la creatividad y el conocimiento. Por eso, no cortes la creatividad de tu hijo por muy absurda que te parezca.

Si tiene un talento, enseñale a amarlo, a potenciarlo y cultivarlo. La gratificación económica llegará cuando lo haga con el corazón. 

Te lo digo por experiencia propia. Con ocho años mis padres; siempre haciendo lo mejor para mí, bajo su criterio y con la información que tenían, llenaban mis tardes con actividades: clases en el conservatorio de solfeo, piano, canto coral; clases de inglés, clases de mecanografía...

Aunque no había muchos deberes, ellos lo compensaban para que tuviera muchas cualidades. Al final, mi creatividad se fue oxidando hasta que decidí entregarme a ella y recuperarla.

¿Me he equivocado? ¿qué hago?


Si te llegas a replantear esta dinámica en alguna medida, siempre se puede optar por otro camino. Sin culpas ni desesperación. Tú eres el progenitor perfecto para tu hijo o hija. Haces lo que puedes con las herramientas que tienes.

Conviértete en observador sin juicio. 

Mira a tu hijo, observa lo que le gusta hacer, con qué disfruta y en qué pone su energía. Confía en él, tu hijo sabe lo que quiere porque a las edades tempranas la intuición es natural.

Acompáñalo en sus proyectos orientados a la vida, aunque a ti te parezcan una locura. Deja que se equivoque, no para reprochárselo con un "te lo dije" sino para ver cuales son sus fortalezas y sus debilidades, y cómo podría convertirlas en fortalezas si así lo desea. Déjalo que cierre capítulos aunque sea sin terminar, como muestra de que la vida no es un camino recto, sino que está lleno de recovecos y que es precisamente eso lo que es la vida.

Mira a tu hijo como una persona libre que ha venido al mundo a servir al bien común, no a ti ni al clan familiar. 

Quizá muchas de estas ideas te perturben, pero si te aportan algo nuevo, me quedo satisfecha, y si ya me dejas un comentario, estaré muy contenta.

Muchas gracias por leerme.


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